Rian Johnson (Looper, Breaking Bad) consiguió el sueño de todo fan, realizar su propia película de Star Wars. Con 43 años de edad es miembro de la segunda generación de niños que crecieron con la trilogía original y como el mismo ha dicho, sus primeras historias surgieron jugando con las figuras de acción. Eso es precisamente lo que vemos en pantalla, a un niño al cual le entregan las llaves de la jugueteria.

Los Últimos Jedi (un título que bien puede considerarse una mentira) inicia justo donde terminó El Despertar de la Fuerza. Rey encuentra a Luke esperando que se convierta en el héroe que la resistencia necesita. Mientras tanto lo que queda de la Rebelión se enfrenta a la poderosa flota de La Primera Orden y su elite de Comandantes ineptos.

Es innegable que Star Wars siempra ha tenido su dosis de comedia, pero en una cinta que se ha promocionado hasta el cansancio como la mejor de la serie y la única que está a la altura de El Imperio Contraataca es necesario decir que los chistes nunca dejan que se construya la tensión, siempre en medio de toda escena importante, aparece una broma, una frase, un golpe, algo que rompe con la seriedad.

Los errores en el guión son cosa aparte, hay escenas y personajes completamente gratuitos y que solo estan incluidos en el metraje para llenar tiempo y vender juguetes. El nudo dramatico de la historia se lleva más de 40 minutos en pantalla (18 horas según los personajes) cuando cualquier general medianamente capaz lo pudo resolver en cuestion de minutos. El conflicto de los personajes es muy básico y no termina de convencer, Y el villano, al más puro estilo de Disney/Marvel es solo una promesa incumplida.

Para los fans hay una buena dosis de escenas en los que gritaran de emoción porque los personajes entrañables tienen sus momentos de gloria, como si fueran concientes de su papel en la historia y popularidad entre el público, pero volvemos al punto de los juguetes y los niños, cualquiera que haya tenido aquellas viejas figuras de Kenner y haya creado batallas épicas en su recámara o en el jardin de la casa, sabrá la clase de situaciones que podran presenciar.

Uno de los aspectos que más se ha elogiado de la película son los combates con sables de luz y gracias a una buena edición es cierto que mejoran la velocidad y la dinámica de lo mostrado en el resto de los episodios lo cual no les da mayor realismo ni credibilidad. En su afán de crear personajes poderosos uno no puede más que preguntarse porque los Jedis nunca mostraron ese nivel de poder. Tambien podriamos criticar que el continuismo es una falla, pues en aras de conseguir composiciones espectaculares los personajes se acercan y alejan a voluntad del responsable la fotografía,

Se ha dicho que Star Wars es la culminación de todas las ideas surgidas de la cultura pop, y el Episodio VII continua con esa linea, podemos ver guiños y referencias a todas las cintas anteriores de la saga, pero ahi no para la cosa. El aficionado veterano podrá encontrar similitudes incluso con la serie de Harry Potter, las cintas de Jackie Chan y, para los mas criticones, hasta los Super Campeones. Lo que no se puede decir es si son intencionales o inconcientes.

Los últimos Jedi es una una cinta agil, dinamica, divertida y visualmente espectacular, que contesta poca preguntas y plantea muchas nuevas incluida esta ¿Cuantas veces puede llegar la caballeria a salvar el día?. Al final, Star Wars – Episodio VIII entrega a los fans todo lo que querián ver y nos recuerda que la historia es pura fantasía, imaginación, leyenda e infancia. La ultima escena asi lo establece. Los fans de comics más clavados encontraran la relación a una vieja historia de Superman donde los mitos son el único escape de los oprimidos.

El filme se estrena el primer minuto del viernes 22 en absolutamente todo los cines.