A Wrinkle in Time (Un Viaje en el Tiempo)

Directora: Ava DuVernay

Género: Fantasía

Duración: 109 minutos (1hr. 49 mins.)

Protagonistas: Oprah Winfrey, Resse Whiterspoon, Mindy Kailing, Gugu Mbatha-Raw, Storm Reid, Michael Peña, Levi Miller, Chris Pine y Zach Galifianakis.

Fecha de estreno: Marzo 29, 2018 (México)

Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=xHkMtIdjWO0

Es difícil hablar sobre esta película, no por lo que trata, no por lo que quiere decir en cuanto a contexto social se refiere, sino porque hay tantos defectos que es difícil empezar por uno. De antemano hay que decir que estamos ante una de las peores películas del año. Esta es la prueba de que hasta el más grande de los imperios (Disney) puede darse un fuerte tropiezo.  Esto es A Wrinkle in Time. Basada en la novela del mismo nombre escrita por Madeleine L’Engle, nos cuenta la historia de Meg Murry, quien junto con su hermano, su compañero de clases y tres viajeras astrales (Sra. Cual, Sra. Qué y Sra. Quien) buscan salvar a su padre cautivo en un universo distinto, donde el mal está punto de abarcar todo.

Es innegable que la película es bien intencionada, representando la diversidad y el poder femenino. Progresismo por doquier. Pero eso no evita que la película se sienta tan forzada, todo lo que pasa en el guion está metido con calzador. ¿Por qué sucede todo? Simplemente porque sí. No hay trasfondo de las situaciones ni de las decisiones que se llegan a impartir en el metraje. Realmente este mundo no está tan bien explorado como debería. No comprendemos nada, provocando desinterés. Esto es muy cuestionable pues teníamos a una directora con talento, Ava DuVernay (responsable de Selma) y era parte de las expectativas que se le tenía a esta adaptación. Ofrece un resultado muy pobre e inconsistente que termina por aburrir en lugar de sorprender. El mensaje de “cree en ti mismo” está tan usado que no inspira, siendo el mayor pecado de esta película que busca ser inspiradora para los niños.

La historia no tiene nada de sentido, todo resulta salir de la nada. La manera de como introducen a las guerreras de la luz es muy dudosa, salen de la nada y uno de los protagonistas pareciera que las conoce de toda la vida. Les informa de una sentada lo que deben hacer y nuestro trío juvenil acepta sin dudar ¿Por qué? Porque eso es lo que dice el libreto, uno muy forzado. Desde aquí la trama se siente apresurada, dentro de una duración donde no es necesario apresurar nada. No se entiende nada. En la historia repiten mucho la palabra “teserar” que cansa mucho, al igual que la palabra “amor” lo repiten de manera tan descarada que uno se cansa de escucharlo.

No todo es malo en la película, sólo hay dos cosas que lo rescatan, tiene sus nombres y apellidos: Chris Pine y Resse Whiterspoon. Son los únicos que ofrecen una buena actuación, no brillante, no excepcional, sólo buena. Aliviando un poco la dudosa calidad del filme. Desgraciadamente no se puede decir lo mismo del resto del elenco. Oprah Winfrey, encima de que su vestuario es muy extraño sacado de RuPaul’s Drag Race ofrece una actuación muy floja. Se ve la confianza que tenía Oprah pues es la marca de progresismo de esta película, dicha marca no le funciona porque su personaje es muy plano. Es el mismo caso de Mindy Kailing y Zach Galifianakis, muy desperdiciados. Peor están nuestros protagonistas infantiles (Storm Reid, Levi Miller y Deric McCabe) son terribles en pantalla y carecen de química entre sí. Son niños, se comprende, pero tenemos al elenco de It, Stranger Things y el mismísimo Jacob Tremblay de Wonder para demostrar que hay niños con talento; los niños de esta película no funcionan, mucho menos Deric McCabe a quien le dan una relevancia innecesaria. No son unos protagonistas que queremos seguir y es muy probable que los niños no les importe. Es incongruente en la relevancia de personajes, se lo ponen al que no aporta nada y a los que deberían aportar no les dan casi nada en pantalla. No tiene impacto emocional, en la conexión de padre e hija, que realmente no ayuda. A nivel técnico es deleznable y monótono. La fotografía es pésima, con planos cerrados que son capaces de dar claustrofobia. La edición es confusa, cuando los personajes tiene que mirar cara a cara, la mala edición hace de las suyas, sobre todo con Oprah. En una escena, cuando ella se hace gigante a los veinte minutos de la película, ella mira a los niños en un plano, corte a… plano en donde parece que mira y les habla a sus propios pies. ¿Es en serio? ¿Nadie se dio cuenta de este error? Y los efectos especiales están bien, dentro de lo que cabe, sin dejar de ser monótonos. Ni la música de Ramin Djawadi logra emocionar.

Ava DuVernay había comentado que la película es para niños y que los adultos tenían que verla como si fueran niños. Eso era el presagio de lo desastrosa que sería esta producción. Es muy probable que a los niños no les atrape esta película que no se entiende ni a sí misma. Tu vecino te puede explicar la trama mejor que la misma película. Todo resulta ser un desastre.

Como mencioné al principio, estamos ante una de las peores películas de año y uno de los peores trabajos que ha entregado Disney en años. No hay que ser destructivo con el filme, aun sin serlo, la película falla en todo. A Wrinkle in Time falla en darnos una historia memorable y coherente. Todo se siente muy forzado. Nuestros protagonistas no son interesantes y a nivel técnico hay muchos descuidos que uno se concentra más en ello que en la misma historia. El título de esta película debería ser “Un desastre en el tiempo”.

CALIFICACIÓN: 0.5/5