Hace poco se dió a conocer la noticia de la muerte del físico Stephen Hawking… físico teórico, cosmólogo, astrofísico y, lo más importante: divulgador científico. Es gracias a ello, a su labor como vocero de sus teorías y las de algunos de sus colegas, que Hawking logró penetrar al imaginario colectivo. El profesor y conferencista, gracias a su entusiasmo y pasión para llevar sus teorías al público en general, pasó a la cultura popular; así como figuras como Carl Sagan o la locuaz imagen de Einstein, Hawking y su figura contrahecha (postrada en una silla debido a su terrible enfermedad pero que jamás afectó al ingenio y voracidad de su inteligencia) llegaron a colarse en las series más populares de las últimas décadas, como compañero de juerga de Homero -o guía de Lisa-, o como la inspiración máxima del incompetente social Sheldon Cooper en The Big Bang Theory, este científico se hizo reconocible a una gran parte del público en general, aunque no tuviera mucha idea de lo que esté hombre ha aportado a la humanidad en general.
Y, si bien tampoco es necesario conocer las fórmulas complejas que el profesor hizo para conjeturar acerca del universo, ya que el mismo hizo una labor extraordinaria para llevar el conocimiento al público en general. Una de sus mayores aportaciones, la teoría de los agujeros negros, ha sido un tema recurrente de la ciencia ficción, y por supuesto de los cómics, ya que éstos siempre han usado la ciencia como una fuerte base para la fantasía en que basan muchos de sus aspectos, desde Back to the Future, hasta los 4 Fantásticos y los X-Men han jugado con el viaje en el tiempo, cortesía del profesor Hawking…multiversos, viajes por encima de la velocidad de la luz, torcer el tiempo y el espacio para vencer las limitantes de las distancias, todas estas teorías han inundado las páginas de los cómics y las pantallas de los cines para que podamos entretenernos un rato, pero en las mentes de los científicos siguen bullendo para el progreso de la humanidad a escalas universales…
Por si fuera poco, Hawking sirve como un ejemplo de perseverancia, ya que vivió a pesar de la ELA, enfermedad que poco a poco mermó su salud y sus movimientos, dificultando su comunicación, pero con todas esas limitantes, Stephen Hawking se sobrepuso para seguir exprimiendo su ingenio para el beneficio de la humanidad. Un verdadero ejemplo de fortaleza y una inspiración por su legado científico, que, quieras o no, día a día te acompaña, como en toda la tecnología que utilizas, o las series o películas de ciencia ficción que disfrutas.
Gracias, Stephen Hawking.