La reseña de Justice League: No Justice #1 de la semana pasada fue una reseña que tuvo un valor muy padre en cuanto al contenido y la acción de ese ejemplar. Esta semana, con la segunda parte de esta historia que pretende terminar de reescribir al Universo DC al enfrentar a los Mejores Héroes del Planeta con los Titanes Omega, vemos algo diferente y un caos que viene a la realidad debido a las acciones silenciosas de este grupo de enemigos de la realidad.

Precaución: spoilers vienen y spoilers van, por lo que sigue la reseña bajo tu propio riesgo.

La prominencia de los equipos formados por Brainiac en el número anterior pone a los héroes y villanos a intentar rescatar a la población de Colu, el planeta de origen del archivillano de Superman. Mientras, en la Tierra, Amanda Waller enfrenta un Flecha Verde que busca respuestas sobre que es lo que le ha sucedido a la Liga de la Justicia, (obviamente recordando los eventos de Gotham Resistance, publicados en su título, en el de Suicide Squad y en Teen Titans, y que fue parte de Dark Nights: Metal). La paranoia de Waller acerca de como los metahumanos son culpables de lo que le sucedió al Muro de la Fuente y al universo entero no tiene fundamento, y el arquero menciona que no quedan héroes activos.

Mientras que en Colu, el Equipo Entropía de Batman busca, como todos los otros, calmar a una población que va hacia el paroxismo, pero ven que hay una clave muy posible en artefactos en forma de árbol que los Titanes Omega han colocado en el planeta alienígena. Con Lex Luthor puntualizando obviedades y lleando al equipo a lo que parece un triunfo seguro sobre los planes que los Titanes tienen para Colu, en la Tierra, Flecha Verde y Amanda Waller descubren un secreto que horroriza a ambos, y en Colu, una revelación aún mayor, que será vital para el desarrollo del conflicto.

De nueva cuenta, DC presenta una historia sólida, con revelaciones y mucha acción para disfrutar. Las amenazas no son tanto los Titanes Omega, sino las fuerzas que hay atrás de su invasión a Colu, así como lo que pueda estar en la Tierra. La aparición de Oliver Queen como Flecha Verde es acertada, ya que mientras los superpoderosos enfrentan una crisis galáctica, los que no tienen poderes se ven en un embrollo que, aunque relacionado con lo que sucede en el espacio, es un problema que solo se ve en la Tierra. Y sin defensores que estén luchando contra algún mal en activo, la vulnerabilidad de la Tierra es un elemento muy palpable.

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