Podemos resumir el por qué Dunkerke es uno de los mejores films del año con tres nombres, Christopher Nolan, Hoyte Van Hoytema y Hans Zimmer.

El primero crea de forma espectacular una visión renovada de los conflictos bélicos dejando atrás la crudeza y el impacto visual de un sinfín de muertes y dándonos en un manejo impecable de tres intervalos de tiempo completamente diferentes una sensación de tensión constante que poco a poco se vuelve un sentimiento de esperanza en los espectadores.

Nolan nos muestra la situación desesperante de 400,000 hombres varados y amenazados por el enemigo sin poder regresar a su hogar, la imagen fría y desesperanzadora de los gobernantes que voltean el rostro hacia temas más importantes en su agenda, la unión, amor y solidaridad del ciudadano común y el héroe clásico del cine de todos los tiempos.

Hoyte Van Hoytema logra prescindir de los efectos especiales digitales y plasma en gran formato y de forma muy precisa, permitiéndonos apreciar las imágenes de forma muy clara y logrando que se fijen en la mente del cinéfilo.

Zimmer y Nolan nuevamente juegan y manipulan nuestra percepción y nos envuelven en una atmósfera de agobio y tensión constante con una banda sonora que nos hace pensar que algo terrible está por suceder y nos mantiene atentos al film en todo momento.

El manejo de los intervalos de tiempo con eventos que se mezclan en la historia de Nolan es notable, nos enseña una situación de miedo y desesperanza de una semana, la voluntad de un pueblo en un día y una batalla por los aires sumamente emocionante en el lapso de una hora, lo que nos hace preguntarnos al inicio que es lo que sucede y que conforme avanza y comprendemos el movimiento de las piezas, nos prepara para el desenlace dejando a Tom Hardy el protagonismo final de la historia.

Definitivamente una pieza imperdible de este 2017.