Después del éxito que ha mantenido la saga de El Conjuro, no podíamos esperar menos de Anabelle 2: La Creación, la cinta que cuenta la historia de la muñeca antes de terminar en el museo de los Warren.

La cinta cuenta la historia de la familia Mullins, una familia feliz y simple conformada por Samuel, Esther y su hija Anabelle, quien cierto día fatídico sufre un accidente que termina con su vida. Sus padres, desesperados por volver a verla, deciden recurrir a medidas desesperadas para volver a tener contacto con su pequeña; lo que provoca que un ente maligno posea la muñeca de Anabelle.
Después de algún tiempo, Samuel y Esther buscan redimirse convirtiéndose en el nuevo hogar de un grupo de niñas huérfanas; sin embargo, una de éstas será la presa perfecta para el ente dentro de la muñeca.

A pesar de que la historia no nos atrapa tanto como en las entregas anteriores de la saga, la película lleva un ritmo rápido y agradable, que la hace fácil de sobrellevar y, a pesar de que la trama se vuelva bastante predecible, hay detalles en cada momento que nos recuerdan que todas las entregas están conectadas entre sí. Eso sí, como cualquier película de terror actual, esta cinta está plagada de Jumpscares que nos harán pegar el brinco en cualquier momento.
Aun así, la ambientación de la película (los años 20) nos hace vivirla como lo hacen las niñas. El uso de los juguetes antiguos y la casa con mil y un escondites, crean una sensación de incomodidad perfecta para disfrutar de esta cinta.