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Imagina un mundo formado por cada mala decisión, por cada error, por cada miedo. Un mundo que no debería existir, pero que lucha por sobrevivir a la luz del verdadero Multiverso. Todos estos mundos están destinados a sucumbir, a desaparecer irremediablemente. Esta es la historia del surgimiento de un caballero en un mundo que sucumbe.

Tierra -52. Batman está desesperado ante el fin inminente y enloquecido le arrebata a Flash la Speed Force, y con ella intentará salvar al mundo, de alguna forma. Fusionado con Barry Allen, que vive dentro de él como una conciencia, Bruce Wayne se convierte en Batman, The Red Death, un nuevo justiciero que no duda un instante en arrebatar la vida de los villanos que encuentra a su paso. Pero las cosas no son como imagina, pues aún así su mundo se despedaza. Es así que Red Death recibe una invitación que no puede despreciar… Un emisario de Barbatos, el Rey Oscuro,  ofrece sacarlo del Multiverso Oscuro, destinado a morir, para renacer en otro mundo, un mundo real en el otro universo.

Así, Red Death llega a Central City en la Tierra 0, el primer mundo del Multiverso. Ahí tiene un encuentro con Flash que no termina muy bien para el corredor escarlata. El poder de Red Death es muy grande, pero antes de sucumbir, es salvado por Doctor Fate y desaparece, dejando su ciudad a merced del nuevo ser que ha llegado a salvar al mundo a su manera: Batman, The Red Death.

 

El primer tie in de Metal nos ha dejado con buen sabor de boca. Si bien la historia principal de Dark Nights no ha estado resultando del todo como se esperaba, en este libro bien podríamos dejar todo eso de lado y meternos en el origen del primero de los caballeros oscuros que Barbatos ha traído con él desde el Multiverso Oscuro: Batman The Red Death. Un demonio con traje de murciélago y los poderes de Flash sin piedad ni contemplaciones. La historia de Joshua Williamson es genial, muy alejada de las complicaciones barrocas de Dark Nights, y el arte de Carmine Di Giandomenico (¿lo escribí bien?) solamente podía resultar perfecto para completar este libro. Además, la forma de Williamson de explicar la naturaleza del Multiverso Oscuro es fantástica, simple y directa en sólo una viñetas.

 

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