Garth Ennis (Preacher, Hitman, Hellblazer) continúa mostrándonos su visión acerca de cómo serían los superhéroes en el “mundo real” de esta franquicia de “The Boys”, en este compilado de pasta dura de Panini, que incluye los números #23 al 30 de la serie de Dynamite, vemos como The Boys se dispone a investigar a los G-men, una parodia descarada a los X-Men de Marvel, unos inadaptados, marginados, renegados superhéroes adoptados y educados por el misterioso millonario John Godolkin, quien ha creado a los G-men como equipo principal, además de los equipos secundarios G-Force, G-Style, G-Brits, G-Coast, además del equipo formativo, los G-Wiz y los Pre-Wiz, que los hace la franquicia más rentable del mundo de los “supers” hablan de ganancias y exposición mediática.

Uno de sus miembros fundadores “Silver Kinkaid” se ha suicidado, llamando la atención de Susan Rayner, directora de la CIA, quien pide a Butcher que envíe a sus muchachos para investigar que está pasando al interior de los G-Men, ya que hasta ahora han sido incapaces de descubrirlo, para ello The Boys infiltran a Hughie en el equipo de G-Wiz, jóvenes en formación que esperan pronto ser llamados a alguno de los equipos principales y mientras aprovechan para divertirse.

Female y The French son enviados para “cubrirlo” en caso de presentarse alguna complicación, al mismo tiempo Mother´s MIlk se encarga de buscar pistas que ayuden a entender las causas que llevaron a Silver Kinkaid al suicidio.

Hughie se da cuenta que los G-Wiz son jóvenes bastante unidos, a los que nadie les ha enseñado límites, pero que no son intrínsecamente malos, a su juicio, por lo que intenta salvarlos del destino al que aspiran con los G-Men, éste involucramiento lo pone en gran peligro a él y al equipo en general, mientras que Mother´s Milk descubre la verdad de cómo Godolkin encuentra a sus huérfanos reclutas, lo que obliga al gobierno a tomar cartas en el asunto.

En este arco, uno de los más extensos de la serie, Garth Ennis, además de parodiar a los X-Men, pone a Hughie en un debate filosófico muy interesante con Butcher acerca de la posibilida de enderezar a los G-Wiz a los que considera una especie de ovejas descarriadas con ausencia de una figura de autoridad positiva, además de las implicaciones del ambiente en la creación de los “supers”

El dibujo de Darrick Robertson (Transmetropolitan, New Warriors, Nightcrawler) es bastante cumplidor, a estas alturas se le ve bastante cómodo manejando a los personajes, los cuales poco a poco se van haciendo entrañables para el lector, si acaso, se le puede reprochar la crudeza de las imágenes de diversos fluidos corporales, sin embargo, este es una de las características de la serie.

Como lector es muy interesante ver cómo Garth Ennis muestra a los supers como entes sin moral ni límites, sin respeto por los demás y ávidos de placer, cuyas filias son excesos para la gente “normal” y que son una máquina de hacer dinero para la corporación Vought American, una especie de Halliburton (la misma que arma al ejército norteamericano) y cuyos poderes se obtienen de la ingesta del “compuesto V” de la misma compañía.

Recomendable.