Las Supermascotas regresan en el Super Sons Annual #1 ¡y es una aventura memorable de perros, gatos, y hasta un pájaro de goma!

¡Alerta de Spoilers! Si eres amante de DC Comics, también puedes serlo de mascotas supersensacionales como las de este cómic.

Mientras que SuperboyRobin la hacen de héroes juveniles, alguien está secuestrando a cientos de mascotas por todo Estados Unidos. Pronto, Krypto el Súperperro hace equipo con Titus, el Perro Maravilla, para investigar las desapariciones de mascotas por todo el país. Con la ayuda del Detective Simio, quien cree que toda la Súper-Liga de Mascotas volverá a reunirse: (Krypto, As el Sabueso de la Noche, Rayas el Súpergato, BativacaCriatura de Barro, y Flexi el Ave Plástica), obtienen pistas necesaria para descubrir el misterio, pero una rápida remembranza de cómo se creó el equipo y la tragedia de haber perdido a Criatura de Barro golpean a Krypto, quien se siente responsable por la muerte de la súpermascota, provocada por el Búho del Pingüino, las Hienas Burlonas del Guasón, y Dex-Starr de los Linternas Rojas. Rayas no le perdona haber perdido a uno de los suyos, pero la rápida conciliación de Titus y la llegada de Flexi lleva a la Súper-Liga de Mascotas a liberar a las mascotas de su captor, un activista extraterrestre que cree que al quitárselos a sus amos los salvará de morir.

Al despuntar el día, tanto Robin como Superboy comprenden que sus compañeros caninos y los demás súperanimales hicieron de las suyas, llevando a las mascotas rescatadas a la Mansión Wayne, y mientras que los chicos discuten sobre quien llevará a los animales con sus dueños, Krypto y Titus chocan sus patas, pensando en que son, hoy y siempre, ¡las Súper Mascotas!

Un ejemplar muy interesante y lleno de ocurrencias es el Anual de los hijos del Kryptoniano y el Caballero de la Noche. Y es que de repente, una fórmula que llega a ser siempre popular es dejar que otros personajes tomen la estafeta de un título que tiene a dos chicos como protagonistas. La simple comunicación de los animales usando lo que saben hacer: gruñir, ladrar, maullar, chiflar o mugir te hace imaginarte lo que dirían los diálogos con voces humanas. Y lo más sensacional de todo es la interacción de todos ellos para salvar el día. Una muestra, sin duda, de que esta fórmula sigue dando maravillas al mundo comiqueril, además de dotar este número con frescura no vista hasta ahora, a pesar de que Jon y Damian son de lo más popular que hay.

¡No te pierdas este ejemplar! ¡Guárdalo y no lo compartas con nadie! Estamos seguros de que te la vas a pasar muy bien.

Sigue con más en Capital Cómic y ponte al pendiente del Escritorio, ya que este tema de personajes animales tomando protagonismo será de lo que abordaremos este domingo. ¡Hasta entonces!