Una mirada de un Demonio hacia un New God.

 

En honor por el centenario del nacimiento de Jack Kirby, el aclamado novelista Glen David Gold discute la importancia del trabajo de Kirbi y como el DEMONIO de Kirby fue el perfecto comic para un niño en la decada de los 70’s.

Jack Kirby fue el mas grande genio de los comics americanos mainstream, la amplitud de su imaginacion fue igualada solo por sus habilidades en hacer que se vean bien en el papel

El creo personajes, mundos, generos y maneras de percepcion que significaran algo en otro siglo, si es que llegamos.

La primera vez que vi su trabajo, lo odie.

En 1973, tenia 9 años, descubri los comics en el camino a la escuela en el autobus escolar. El chofer steve, paro para comprar dulces y comerlos en el camino, Aunque había muchos Gigantes de 100 páginas, Steve era un hombre Herb Trimpe Hulk y por lo tanto yo era un Herb Trimpe Hulk. Esto quedó grabado en mí, parte de mi identidad, en el momento en que lo mencioné a mi terapeuta. (Yo estaba en terapia, por cierto, mi infancia era de la clase y la década donde tener un terapeuta era algo así como tener un alergista es ahora.)

En una de mis sesiones mi terapista me dio un comic de Jack Kirby, jamas habia visto uno antes. Los adultos algunas veces estaban mal sobre las intrigas de la niñes que al final eran ciertas, era un niño sensible y la formula “el loco hulk tiene, el fuerte hulk tiene” tiene logica para mi, estoy seguro de que tenia que ver algo de salud mental. puedo ver

la logica de ese regalo, Kirbi creo a hulk, hulk involucro la transformacion, el comic en cuestion tiene esas cosas en comun… pero fue The Demon, el numero 16. dije gracias.

Fue el comic mas terrorifico que habia visto.

La portada no tenia globos de dialogo, solo una silenciosa, hermosa mujer extendiendo los brazos triunfante sobre una criatura amarilla, (tendria que ser The Demon) en una tortura medieval que lo obligaba a estar en una posicion dolorosa mientras que un sirviente enmascarado sostenia una antorcha alado de el, el interior igualmente era aterrador, el demonio pelea con un monstruo de cuernos, es ahogado por un gas venenoso, está marcado en la frente (lo que lo esclaviza), y mientras que completamente desamparado es golpeado por un gladiador sin rostro, luego vuelve a la forma humana (todavía siendo torturado y controlado) y es envejecido por la fuerza (mientras grita!). Sólo es rescatado por una serie de malvados que se traicionan, uno de ellos se convierte en un sarcófago vivo y otro arrastrado en un vacío con tentáculos en los cuernos. En el último par de páginas, los villanos se han ido, pero las nieblas y las brasas de su extracción se unen por sombras alargadas que sugieren que la oscuridad todavía estaba invadiendo. El fin

Aunque lo odiaba, no podía dejar de mirarlo. Y me refiero a “mirar”, en que no podía leerlo. Había algo tan atemorizante en los cuadros que sentí que la participación en las palabras me llevaría a través de una puerta que no

podría salir de nuevo. Tal vez Kirby había co-creado a Hulk, y tal vez había una transformación en curso aquí, pero de lo contrario las historias no podrían ser más diferentes. ¿Era bueno transformarse en The Demon? No lo sé. No había ninguna manera que le expliqué esto a mi terapeuta, como no lo entendí en el momento, pero el tema abrumador para mí era que no sabía a quién animar.

 

Casi todos los años anteriores parecen una época más simple, pero 1973 fue su propio horror: la guerra en el extranjero y la corrupción de Washington y las amenazas de Rusia y la violencia en nuestras calles. Había ansiedad en el aire alimentado por nuevas preguntas sobre quiénes eran realmente nuestros enemigos. El matrimonio de mis padres estaba terminando, y por eso me enfrenté a las mismas preguntas, pero mucho más personalmente, con cada momento de vigilia. ¿Mis padres seguían siendo las personas que conocía o que habían transformado también?

 

La visión de Kirby del “enemigo” era increíblemente matizada. Creció en una favela y luchó en una pandilla contra otros niños, y cuando era un adulto luchó contra los nazis como explorador del ejército del general Patton. Mató a los nazis con las mismas manos que más tarde utilizó para dibujar los personajes que tanto me aterrorizaban. Su odio al fascismo le hizo crear Darkseid, y mucha gente más inteligente que yo ha visto la búsqueda de Darkseid de la ecuacion de la antivida como una referencia abierta a la estrategia más coherente de ese movimiento político, la supresión del libre albedrío. El matiz que Kirby trajo a esta discusión comienza, para mí, con comentarios como los que hizo a The Nostalgia Journal en 1969:

Entrevistador: Por lo menos darle al villano una oportunidad porque el mal gana.

Kirby: No. Siento que nadie gana … Una victoria es un concepto estático. Siempre va a haber alguien alrededor, en un rincón escondido, conspirando contra ti.

Pero en cuanto a quién es ese “alguien”, Kirby fue aún más específico: Darkseid es lo que queremos decir cuando decimos ‘los poderes que son’. Es lo que queremos decir cuando decimos ‘ellos’, pero lo que realmente queremos decir es ‘nosotros’.

 

En otras palabras, para él, la cuestión del bien y del mal no era “nosotros contra ellos”, sino un conflicto interno. Esto es lo que alimentó a The Demon-la criatura y su anfitrión humano Jason Blood no están separados. De hecho, en el panel final del número final, Blood dice “la cosa que vez existe !! No somos como tú y yo somos buenos, y el mal está estacionado con “ellos” o “el otro tipo”. En su lugar, todos tenemos Darkseid o The Demon en nosotros, lo que hace que los conflictos sean mucho más complicados. Especialmente cuando sus padres se están divorciando.

Mis padres eran rectos el uno al otro, incluso un poco de escarcha, que estaba bien. Estaba bien. Todo estuvo bien. No quería ir a ninguna parte ni hacer nada, solo quería leer mis cómics hasta que los entendía mejor

no tenia idea de como obtuve la serie de The Demon, 1973 vino con un buen ridiculo acceso para comics en farmacias y tiendas, habia tiendas de comics conduciendo desde mi casa, puedo asumir aqui que un amigo de la familia ilustrado algunos me compró para mí, la sensación de que la edad de nueve era el momento de hacer ciertas preguntas. (También: él me llevó a ver a Barbarella, y él era un terapeuta infantil, un conjunto de hechos que hace que su juicio sea razonable o completamente insano).

Cuando descubri a los comics, los lei de la forma de que podrias desenvolver dulces, ansioso por la prisa, listo de terminar uno y tomar otro, pero cuando terminaba de leer el numero, me sentia un poco enfermo.

Habría más por Kirby-más Kamandi, entonces OMAC, Nuestras Fuerzas  luego su regreso a Marvel, luego animación y más. Pero para mí, el comic más consecuente de esta era fue la edición aleatoria y transformadora de The Demon. De niño, sólo me asustaba visceralmente. Pero cuando era un joven adulto, había visto bastante de las áreas grises del mundo, los lugares donde la intención de una persona podía ser borrosa tanto con el bien como con el mal, para entender un poco las otras consignas de Kirby.

Aceptándolo como una promesa y una amenaza, me preparé para los mensajes de Jack Kirby de The World That’s Coming.