Al universo extendido en cines de DC Comics no le ha ido muy bien que digamos, el hecho de querer correr y apresurar las cosas para alcanzar a su competencia directa (cofcofMarvelcofcof), ha hecho que sus primeras incursiones en los live action, hayan tenido uno que otro tropiezo, que más que cimentar un futuro, parece que pone a tambalear todos los planes.

Sin embargo, no todo es oscuridad en este universo (que al principio parecía demostrar que sí, tanto en el tono de sus películas, como en la recepción de estas por parte de la crítica y el público), y después de unos reajustes a lo que se venía trabajando, parece que aún le queda un rayo de esperanza, mostrando poco a poco mejoría en sus decisiones con sus personajes más infravalorados.

Shazam es de esos héroes que muchos tal vez no reconocerían, a pesar de su importancia no solo en el universo de DC, sino para los comics en general, ha sido pasado a segundo (o tercer) plano, ante otros héroes de dicho universo, teniendo poco a poco mayor aparición en las producciones de esta, adquiriendo poco a poco protagonismo y sembrando la duda en la gente de ¿por qué es tan importante?

 

En Estados Unidos, basado en las ventas de libros, el personaje fue el superhéroe más popular de la década de 1940, superando incluso a Superman. Su editorial Fawcett comics expandió la franquicia para incluir otras “Marvels”, principalmente las asociadas de Familia Marvel (tales como Mary Marvel oCapitán Marvel Jr.), quienes también pueden aprovechar los poderes de Billy. Capitán Marvel fue también el primer cómic de superhéroes en ser adaptado en el cine, esto a través de una serie titulada Las aventuras del Capitán Marvel.

Ahora unos cinco años después de su anuncio como parte del universo cinematográfico de DC, nos llega por fin esta entrega protagonizada por  Zachary Levi (como Shazam) y Asher Angel (como Billy Batson). La historia se encuentra fuertemente influenciada en la era New 52, escrita por Geoff Jones, el ritmo es bueno, comenzando con el origen del villano, quien esta vez es el Dr. Sivana (interpretado por Mark Strong), así como poco a poco iremos viendo la introducción del mundo mágico en el universo DC.

Se nota el cambio de tono en cuanto al universo que se estaba construyendo, lo vimos desde Wonder Woman y Aquaman, el hecho de mostrar algo menos oscuro que lo que se venía haciendo en Man of Steel o Batman v Superman, esto no es malo, al contrario favorece el proyecto, pues en lo personal yo no imagino una película del carismático Capitán Marvel en un estilo serio y existencial tipo Man of Steel.

La película tiene muchas referencias al resto de héroes del universo cinematográfico, desde periódicos, juguetes, ropa, e incluso apariciones (quédense hasta el final), detalles que se agradecen. Un detalle bastante interesante es la forma en que es contada la película, he escuchado a bastante quejarse sobre “es que la película parece escrita por un adolescente de 14 años y bla, bla, bla”, pero a final de cuentas Shazam es un chico de 14 años con los poderes de 7 dioses antiguos, y la película refleja bien eso, es ligera y entretenida, con varios chistes y situaciones que seguramente hicieron pensar a más de uno “si yo tuviera esa edad y superpoderes seguro que haría eso”.

El tema central es la familia, y en la primera parte (que puede resultar un poco más lenta que el resto de la película), veremos los conflictos familiares que presentan tanto Billy Batson, como Sivana, esto servirán como catalizadores o motivaciones para todas las situaciones que se presentarán posteriormente. El hecho de realizar este énfasis podría resultar como algo sin sentido para algunos, sin embargo, se comprende bien en el clímax de la película, pues la sorpresiva incursión de ciertos personajes, se llevan las palmas del público.

Los 132 minutos no se sienten realmente, todo el rato te la pasas entretenido con la historia que te cuentan, otro apartado a destacar es el visual, el trabajo hecho para la roca de la eternidad y todo lo relacionado al mundo mágico es increíble y retrata aquellas páginas de los comics presentados por Geoff Jones (incluido el diseño de los personajes).

Lo único malo es que algunos giros de trama pueden resultar un tanto predecibles, Sivana no resulta ser el poderoso adversario que conocemos en los comics, sino que solo es controlado por alguien más poderoso, sus motivaciones tampoco parecen suficientes para querer destruir todo, resultando un villano un tanto genérico y olvidable (aunque esperemos esto cambie a futuro). La primera parte de la película puede resultar un tanto lenta, sin embargo, es necesaria para que después comprendamos el porque hacen las cosas los personajes.

En conclusión una película bastante buena que a pesar de llegar silenciosamente y sin muchas expectativas, resulta una agradable sorpresa, un rayo de esperanza para el universo cinematográfico de DC y que deja un final abierto para futuras aventuras en solitario, y su esperada inclusión a la Liga de la Justicia.