El segundo numero de las aventuras de la nueva portadora del manto del patea traseros nos sigue diciendo pagina tras pagina que estamos ante una protagonista totalmente diferente a Dave, que ella lo único que quiere es sacar adelante a su familia aunque para ello deba vestirse de super héroe y robarle dinero a los malos.

La estrategia de Patience salio a la perfección y sin muchos sobresaltos logró darles una paliza a los tipos malos del vecindario y robarles 40 mil dolares.

Dona la mitad a caridad y cree que los 20 grandes restantes le alcazarán para pagar sus deudas; aunque solo solucionan todo temporalmente.

Patience empieza a ir a la universidad pero otra vez las deudas vuelven a acumularse y su trabajo como mesera en las noches aparte de no serle suficiente está dejandola muy exhausta para las clases en las mañanas.

Por eso decide volver a actuar , sale un par de noches e identifica una heladeria donde se mueve diariamente dinero de drogas , un motociclista de rudo aspecto es el encargado de llevárselo todas las noches.

Con un detallado plan y mucha suerte porque el tipo incluso le dispara ,Patience lográ quitarle el dinero al motociclista después de una dura pelea.

Pero antes de irse e ese vecindario va a hacerle un favor a un niño con el que hizo amistad en las noches que hizo guardia frente a la heladeria: romperle el brazo al odioso novia de su mamá (que a ambos los maltrataba) y decirle que se fuera y nunca volviera,

Patience ahora está consiente de lo que representa y puede hacer una diferencia en su ciudad, ahora ella tendrá que lidiar con como decidir que importa más, sacar adelante a su familia o proteger a los otros ciudadanos.