El amor, el amor, ese extraño pero increíble sentimiento que a todos nos llega en algún momento de la vida, ya seamos jóvenes, adultos, viejos, todos en algún momento lo hemos experimentado. Muchos sonríen felices al recordar aquel primer amor, esa sensación de mariposas en el estómago, esa sonrisa involuntaria que se forma en nuestro rostro al pensar en aquella persona especial. Batman #50 es un recordatorio del amor entre Bruce Wayne y Selina Kyle, una relación interesante, explosiva, que parece por fin encontrará su final feliz.

Tom King nos ha dado un run interesante desde su llegada al título de Batman, este número es la culminación de todo aquello que nos ha presentado desde el primer número de Rebirth, encontraremos el reencuentro de varios personajes conocidos así como la relación que ha trabajado entre Bruce y Selina, el autor ha retomado aquella relación de amor (más allá del odio o la relación de héroe-villano).

La historia corre a cargo de Tom King, la portada es obra de Mikel Janin, las portadas variantes son trabajo de Scott Williams, Jim Lee y Oliver Coipel. El dibujo es todo un despliegue de talentos y varios estilos pues a lo largo de todo el número veremos distintas ilustraciones sobre los enamorados, veremos artistas tales como: David Finch, Lee Bermejo, Frank Miller, Andy Kubert, Neal Adams, Rafael Alburqueque, Joëlle Jones, Mikel Janin, Jose Luis Garcia-López, Ty Templeton, Becky Cloonan, Mitch Gerards.

La narrativa es rápida, a través de diálogos internos iremos conociendo lo que nuestros personajes piensan al respecto, sus dudas, temores, pero también sus deseos y anhelos respecto al por fin estar juntos. Los personajes son pocos, la pareja no busca algo ostentoso y llamativo, sino que (contrario a su vida de héroes) quieren algo privado e íntimo, seleccionando solo dos personas que sepan sobre lo ocurrido: Alfred (para Batman) y Holly (para Catwoman), figuras que más allá de apoyo representan parte importante en la vida de los enamorados.

Como en toda relación, la evolución que ambos personajes han tenido resulta bastante interesante, los dos cuentan con características (e historias) un tanto similares, rasgos en común que de una u otra forma terminan acercándolos y hacer que comprendan los sentimientos del otro. Ambos se encontraban solos al principio (cada uno a su manera), son varias las situaciones que los terminan convirtiendo en las figuras que son, pero más allá de la máscara hay personas, hay sentimientos que no se pueden ocultar y por más entrenamiento que tengan deben afrontar.

Este número sobresale en recordarnos la historia de amor que han atravesado estos personajes, principalmente la forma en que distintos autores los han imaginado, la forma en que han interpretado su relación y es aquí donde tenemos un recuento de los enamorados a través de la historia de Batman. A lo largo de las ilustraciones iremos viendo ilustraciones de los distintos artistas que aportan su talento, las referencias a los diseños de historias icónicas en la mitología del caballero de la noche son constantes y más de un fan lo va a agradecer.

El principal problema que atiende King es la reflexión de: Más allá del hombre bajo la capucha ¿Puede Batman ser feliz?, sí Batman es un símbolo de justicia, de terror para los villanos, de esperanza para las víctimas, una criatura de la noche que no le teme a nada ni nadie, un hombre entre dioses pero… debajo del traje hay un hombre, un hombre de carne y hueso, un hombre con sentimientos y que ha quedado atrapado en el poder del amor. Todos tenemos derecho a temer, a sentir miedo, King nos muestra ese lado humano de Bruce Wayne, un lado que pocas veces es explorado por otros autores que se enfocan más en la figura del héroe o el símbolo de la paz pero se olvidan del hombre que lo llevó a ese punto.

Una relación no es de uno solo, una relación se construye entre dos y eso es algo que el autor nos ha dejado claro en los últimos arcos, fortaleciendo poco a poco la relación, acercándolos y mostrándonos la evolución entre ellos. Batman #50 es una conclusión a todo el trabajo que Tom King ha realizado con la mitología del murciélago, conforme se va avanzando tienes una sensación de nostalgia, recuerdas aquel amor pero a la vez sientes algo extraño, como si algo no fuera bien, se crea una atmósfera bastante interesante que solo es reforzada por las increíbles ilustraciones y referencias.

En conclusión este número va a marcar un antes y un después en la historia del caballero de la noche, hay varias sorpresas y giros de tuerca en la trama que sin duda sorprenderán a los lectores y entenderán como estos 50 números nos han llevado hasta aquí, más que una conclusión es un preludio a lo que se viene, como en toda boda, esto es solo el principio pues juntos aún tienen mucho que superar.