El primer número de esta nueva serie a cargo de la talentosa Jordie Bellaire en el guion y los colores en compañía de Vanesa Del Rey en el dibujo, dió un gran comienzo dejando bien en claro que nos llenarían de miedo, basta con ver las viñetas llenas de trazos sucios y enfoques distorsionados que le daban ese toque de horror a la historia pero en este segundo número la cosa ya no fue tan bien.

Al comienzo vemos a nuestras protagonistas, 3 jóvenes y guapas detectives que se han subido a la investigación de los extraños sucesos ocurridos en el primer número. El comienzo es sólido, las vemos recopilando información de una escena del crimen y después en el laboratorio examinando pruebas pero el ritmo comienza a decaer un poco cuando aparecen dos personajes, aparentemente villanos, que sí bien tienen mucho que ver con la trama, algunos de sus comentarios quedan sobrados.

Luego el momento en que un maestro comienza a acosar a una porrista y una de las detectives lo intersecta, eso está bien teniendo en cuenta que el problema de la violencia hacia la mujer es algo real en nuestra sociedad, seguido de esta secuencia viene un final de número que devuelve el misterio a la historia pero muy similar al del número pasado, esto me preocupa pues espero no sea algo muy recurrente porque después de hacer varias veces se convertirá en algo monótono.