Antes de comenzar con mi breve reseña sobre mi visita a La Mole debo aclarar que esta es única y exclusivamente mi opinión personal sobre mi experiencia propia, ahora si que cada quien habla de como le va en la feria y de acuerdo a como un evento cubre, o no, sus expectativas. No es una opinión generalizada de este medio y cada colaborador seguro tendrá una distinta. Aclaro que yo asistí el viernes para especificar que mi opinión es sólo sobre ese día.

Como cada Marzo una nueva edición de La Mole estaba aquí, esta vez con varios cambios sustanciales: una nueva y lejana sede, un cosplayer alley y la menor oferta de artistas internacionales de cómics de los últimos años aunque no por ello poco meritorios.

El primer punto malo es que como siempre los accesos no son su fuerte. La taquilla, para los que no llevábamos boleto estaba a medio km de la entrada. Si tenias un huevo sin eclosionar en Pokemon Go! era una excelente oportunidad para generar distancia.

Ahora bien, la fila de acceso es siempre un dolor de cabeza, los pobres chicos del staff no se dan abasto con la cantidad de gente y me tocó ver que, por querer ahorrar tiempo, empezaron a poner pulseras en la parte final de la misma dejando una buena parte de personas sin ella para que luego se las pusieran en los accesos, como regularmente funciona el asunto. Vaya, que se complicaron solitos la vida y ni era necesario. Este siempre ha sido un tema ignorado o mal manejado por la convención y que no se ve que vaya a mejorar…

Pero vamos a lo sabroso: el Artist Alley tal y como debía ser era demasiado pequeño en cuanto a invitados internacionales. Esta edición tuvo poquisimos comparado con años anteriores pero no por ello menos importantes. Sólo vi a Tom Grummet con constante flujo de invitados y a los demás pues no tanto, quizás por la hora o el día (yo fuí en viernes).

La oferta de artistas nacionales y/o independientes si fue enorme y para todos los gustos pero igual por el día creo que no vi tanta gente en esa área.

Honestamente a mi la sede no me gusto y no por la distancia, ya que afortunadamente en auto y por la hora llegas bastante rápido y sin problemas pero lo que de verdad a mi no me pareció tan agradable fue que la falta de alfombra hace que el sitio se vea sucio muy rápido. Igual la distribución de las mesas no estuvo tan bien. Al gran Puis Calzada lo pusieron en el centro de un pasillo inexistente y bueno, él es todo optimismo y felicidad entonces vio lo bueno al respecto pero  la verdad solo marcó más la mala planeación. Igual la numeración. Seguías los números y de pronto del AA054 ya no había una secuencia lógica o sentido a donde seguir.

El cosplayer Alley o Talent Alley honestamente estaba MUY saturado. Esta ocasión se abrió una convocatoria para que las o los cosplayers nacionales que quisieran ir pudieran hacerlo y pues respondieron muchísimas y al final eso se reflejo en un pasillo con demasiadas cosplayers de muy distintos niveles, para todos los gustos. Riae y Enji Night siempre amables y sonrientes y con filas constantes nunca vacías. El señor Madhunter siempre con fila y siempre amable con sus fans y seguidores. Insisto es mi opinión personal. Puede que muchos hayan sido muy felices, yo senti que sobraban unas diez.

Panini y su enorme stand siempre llamativo presento Conan con una portada muy bien hecha y una calidad que no es común en los comics de circulación nacional y con dinámicas para conocer a un par de actores protagonistas de Deadly Class para sábado y domingo.

Smash , con un stand que parecía una bodega, lanzó en conjunto con Sanborns Batman Damned con dos portadas: la de Jim Lee para la tienda de los Tecolotes (ellos sí con un stand maravilloso y un 3×2 igual de atractivo) y la normal para Smash.

Kamite como que ya no le echo ganas a su stand y era bastante modesto, sin mucho que mostrar y sin ofertas ni lanzamientos estelares. Asumen al parecer su lugar cómo la tercera editorial nacional.

La oferta para coleccionistas era muy amplia con expositores de Funko a montones, Hasbro, Hot toys, disfraces, mascaras y muchas actividades para los visitantes. Por ese lado no hay falla. Igual la opción de Food Trucks cumplió con su cometido pero los precios no eran nada accesibles para el comiquero convencional y comida afuera pues no hay. No es como en WTC que al menos hay un Oxxo en la esquina. Acá todo es vacio y si no llevabas suficiente efectivo pues había que aguantar.

Otra cosa que no me gustó fue el mega auditorio porque estaba en el mismo salón solo cubierto por cortinas. No sé como eso podría hacer que una actividad con costo como las conferencias de Dross fueran exclusivas para quienes pagaron y no escucharse afuera. Lo desconozco, no me acerqué demasiado para constatarlo.

Las activaciones y stands de Crunchyroll, X-Box y W siempre visten muchísimo el evento y le dan un extra a los asistentes. Pulgar arriba para ellos.

Al final, objetivamente, fue un gran evento, que, a pesar de sus fallas y mala planeación y organización, lo cual ya no debería sorprender a nadie, cumple con su objetivo de entretener y traer a grandes personalidades del cómic. Ojala consideren reorganizar el Talent Alley y el Mega auditorio. No usé el Molebus así que no se que tan funcional fue pero al menos esta vez no hay mayor queja que el haberme cerrado la boca.

Lo que le hicieron a La Mole fue reinventarla y reafirmar que, le pese a quien le pese, es el evento de cómics y cultura pop más importante de CDMX y, quizás, de todo México…

(Imagenes cortesía de Karmix, Dr. Geek, Dagiel Rodríguez y tomadas del FB del evento)