Hace algunos años, proliferaron sistemas de juego que incorporaron el uso de figurines de plástico para acceder a personajes, vehículos y escenarios en distintas plataformas.

Entre los más memorables están la línea Disney INFINITY, Skylanders, amiibo (de Nintendo) y LEGO DIMENSIONS.

Por sí mismas, las pequeñas figuras de plástico contaron con cierta popularidad, sobresaliendo por sus altas ventas, el acaparamiento y una mala distribución (por lo menos en México) de las figuras Amiibo, las cuales lograron formar filas en las tiendas departamentales y especializadas en videojuegos los días de lanzamiento… lo digo por experiencia propia, ya que fui parte de ello.

Por otro lado, a pesar de una buena calidad y una gran variedad de personajes, las figuras de Disney INFINITY pasaron años llenando las estanterías de diversas tiendas, hecho que de manera personal se lo atribuyo a dos factores: el primero, que se trataron de los pioneros a nivel comercial de este sistema y segundo, por una baja calidad en el desarrollo del software, es decir, lo que realmente se podía hacer con esas figuras en los juegos. Específicamente recuerdo que la versión de 3Ds se limitaba a algo que llamaban “Sandbox” y que consistía en editar escenarios para que los personajes corrieran por ahí, se subieran a algunos vehículos, sin realmente un objetivo más allá del de diseñar.

Por otro lado, los Skylanders, con una variedad de diseños más limitada, desde mi punto de vista tuvo más éxito tal vez a un tiraje menor y a su vez mejores aplicaciones en su respectivo juego: quiero imaginar que eran más útiles y con esto los compradores veían un verdadero beneficio.

Los amiibos se cuecen aparte, ya que los productos de Nintendo siempre han tenido un mayor valor coleccionable. Además, luego de la exitosísima línea de amiibos para el juego Smash Bros., los amiibos siguen vigentes con dos o tres nuevas piezas que acompañan la salida de algunos juegos, más recientemente Metroid (2017), nuevos juegos de Fire Emblem y en un futuro el amiibo para DETECTIVE PIKACHU. Ya no podemos hablar de cantidad, pero sí de constancia.

Actualmente las figuras de la línea LEGO DIMENSIONS también siguen vigentes, y gracias a la variedad de licencias (y para delicia de los más veteranos), viejas licencias como Beetlejuice, Ghostbusters y hasta Knight Rider, tuvieron un segundo aire.

Lo bueno: existe un sector que disfrutamos “acumular plástico”; personalmente disfruto admirar las figuras, algunas con su caja, algunas merecen ser sacadas y ser jugadas (todo un tema de debate y favorito de quienes gustan de rasgarse las vestiduras.

Aunque nunca adquirí alguno, los personajes clásicos de Disney se veían bien en su re-diseño para la línea INFINITY, aún mejor la existencia de una gran variedad de personajes de Star Wars y de MARVEL.

Lo malo: Siguiendo con Star Wars y MARVEL… muy bonitos, muy bonitos, pero en realidad nunca me crearon la necesidad de conseguirlos, ni por el plástico y mucho menos por que fuera a hacer algo relevante en los videojuegos (aunque los amiibos nunca hicieron tampoco algo “valioso”, ahí si el plástico fue más que suficiente).

Lo feo: ¡los acaparadores! El cáncer del mundo del coleccionismo, así como los altos precios que algunos amiibos llegaron a alcanzar en México.