Poco después de que el mercado del manga retornara a México, a Kamite le salió competidor rápidamente: Panini. Gracias a su presencia en varios continentes, Panini de hecho pudo traer las licencias más populares y algunas de las más pedidas. Sin embargo, uno de los principales reclamos de los fans era la calidad con que editaban sus mangas: papel chafa, portadas feas, mal empastado…y cuando llegaron las ediciones con páginas a color, se transparentaban. Además, siempre han tenido problemas un poco más típicos pero también más frecuentes: hojas mal cortadas, páginas faltantes, libritos pegados en orden erróneo y mil cositas más.

Sin embargo, se les ha notado un esfuerzo constante por ir mejorando, mucho de ello gracias a la interacción con los fans. Y también han traído cada vez mejores ediciones…si bien les ha valido corajes de los fans que compraron ediciones menos bonitas, podría haber un asomo de esperanza que en un futuro se editen las ediciones más lujosas…como en el caso de los cómics, donde incluso cosas como Big Guy han tenido edición en Pasta Dura. Prueba de estas mejoras son las ediciones que sacaron por ejemplo de Death Note, con portada mate y registro de barniz, la introducción de tomos con un poco más de costo pero con una hoja a color, y la edición totalmente a color de High School of the Dead, manga de zombies con gran dosis de fan service, en un tamaño bastante grande y con muy buen material.

Sin embargo, hoy día Panini tiene una dicotomía: sigue haciendo ediciones que decepcionan, pero ahora comparadas con unas ediciones particularmente bellas. Veamos: Akira podría ser una gran decepción, ya que se anunciaba como el lanzamiento del año (a lo smash manga) pero resultó ser un manga de edición regular pero grandote y con hojas a color sumamente costoso. JoJo’s Bizarre Adventure, un título largamente pedido, llegó en una edición con solapas pero sin mayor cuidado (aquí pudo caber la pasta dura). Ojo, que todas estas son ediciones que ya se han hecho antes en Japón, y son pocas las modificaciones que puede hacer la editorial (aunque a veces tome decisiones cuestionables, como cambiar la tarjeta del tomo 13 de Death Note por una página a color :s ), aunque bien puede escoger entre ediciones, y el material es totalmente su responsabilidad.

En contraste, hay ediciones mejor logradas ya desde los tomos normales, como el caso de Black Butler, Gantz, Sora, Bestiarius y el bonito primer tomo de Little Witch Academia. Pero en total oposición están los tomos más recientes, que se venían vislumbrando desde lo presentado en títulos como el mencionado HotD a color, la festejada edición de Resident Evil (no obstante nunca me gustó el empastado), y lo que han venido aplicando en sus tomos con hojas a color, pasando por la muy lograda colección de Zelda, con sobrecubierta y hojas a color, tenemos una disputa de títulos por la corona de lo mejor hasta ahora: Saint Seiya e Inu Yasha. Ambos cuentan con sobrecubierta, página a color, son 2 en 1, y son ligeramente más grandes de lo normal, sus páginas son blancas, el empastado es perfecto…y aunque con respecto del primer tomo, Seiya pierde mucho colorido, el tomo de Inu Yasha incluye extras casi enciclopédicos, el diseño y tacto del empastado es hermoso, y tanto la sobrecubierta como la hoja a color tienen textura, además del titulo metalizado (Blame of the Immortal tiene una edición parecida, aunque carece de hojas a color y su costo es de 199), lo que la posiciona como lo mejor que hemos visto de Panini, incluso en el terreno del precio, ya que por 129 entrega dos tomos -lo que lo hace más barato que el precio de 69 pesos con que iniciaron- a diferencia del precio de 139 de Seiya, el de 149 de Jojo’s, el de 199 (casi inexplicable en comparación) de Immortal, y el ridículo precio de 399 de Akira.

Inu Yasha vuelve, y vuelve probablemente como el manga mejor editado en México…hasta ahora. No olvidemos que tanto por parte de Panini como de Kamite están anunciados títulos en ediciones que prometen ser increíbles y que están a la vuelta de la esquina, como son Monster (de panini) y Sakura Card Captors (de Kamite. Más allá de esto, la última palabra la tienes tú, que compras y atesoras los mangas, ya sea por las historias, porque te recuerden una parte de tu vida, por seguir a tal o cual autor, quizá por las ediciones, o simplemente porque hubo algo que te llamó la atención y lo compraste sin saber nada, o te lo regalaron. La única conclusión, es que es un gran momento para ser fan de las historietas japonesas.