Desde hace ocho décadas los superhéroes han formado parte de la cultura popular, primero en Estados Unidos y después por el fenómeno de asimilación cultural se extendieron a Europa y el resto del mundo. Durante casi un siglo, lo héroes en mallas han cumplido con diversos roles, siendo quizás el más recurrente el de la fantasía adolescente, la ilusión de la justicia, la voz del débil, las defensa del oprimido.

Años antes de la actual tendencia a la deconstrucción del género, antes de las luchas intestinas, de los antihéroes, de la ambigüedad y de las revelaciones impactantes, los superhéroes eran un modelo a seguir, figuras aspiraciones dignas de ser admiradas por los lectores jóvenes e inocentes. Hoy en día aún pueden cumplir este rol en otros países, en otras culturas y en otras sociedades.

Hassan S. Siddiqui es un diseñador gráfico y director de arte que vive en Islamabad, Paquistan. En 2013 creó el que se reconoce como el primer super héroe Paquistani: Pakistan Man. Lo que podría parecer una obviedad es una novedad para los lectores de aquel país, sobre todo para los niños, la idea detrás de este cómic crear conciencia entre los jóvenes además de ser una plataforma para la discusión de temas sociales y ambientales en el pais. La serie esta hecha completamente a mano, lo cual le convierte en único y original que cada niño puede leer y colorear de acuerdo a su propia imaginación y creatividad. Este personaje no sólo ha tenido impacto local, también lo ha conseguido a nivel internacional, los cuatros números publicados hasta ahora se han agotado y el proyecto es uno de los 100 starups más exitosos del país; varias universidades de Estados Unidos han solicitados copias, incluido Harvard y la Biblioteca del Congreso.

El éxito de Siddiqui ha sido tal que incluso ha dictado conferencias en la conocida plataforma TedX. Su más reciente proyecto va más lejos, no solo en el dibujo y en la producción, también en el concepto. Sarah es una típica joven Paquistaní, tiene un gato y le encanta leer y pasar tiempo con sus amigos. Un día, después de un extraño accidente, Sarah descubre que tiene super poderes, así que decide ayudar a los necesitados y convertirse en una defensora de la paz inspirando a los chicos y chicas ser fuertes y defender lo que es correcto. En un país con prácticamente nula presencia femenina, la creación de una heroina que toma un rol dominante y hace todo lo que se supone esta reservado para los hombres, es de esperarse una gran reacción. De acuerdo a Siddiqui , su intención era otorgarle un papel igualitario, “el mensaje es que una mujer puede ser fuerte y poderosa haciendo lo que se supone está reservado para los hombres. Este personaje se puede identificar con todas las chicas paquistaníes que no temen expresar sus ideas, creo que se convertirá en un modelo a seguir”.

El arte de este cómic corre a cargo del afamado ilustrador Ali Hyder, quien ja trabajado en los estudios de animación MANO, con sede en Karachi. La calidad del dibujo hace de esta serie una de las destacadas a nivel visual en la historia del país. Su traje y su apariencia están basadas en el tradicional vestido usado por las mujeres paquistaníes, el Shalwar Kameez.

“Pakistan Girl, ayudará a que más mujeres sean reconocidas dentro de nuestra sociedad, ademas de ser una inspiración para las jóvenes que solo han conocido protagonistas masculinos, ahora tienen alguien con quien identificarse. PakistanGirl no es sólo un personaje que este país necesita, es un héroe que nuestra mujeres merecen”.

*Con información de Tribune e Hindustan Times. PakistanMan y PakistanGirl ®2017 Hassan S Siddiqui