La vida en el infierno no es lo que solía ser Después de que Anung Un Rama decendiera al abismo ha encontrado antiguos conocidos y enemigos.

Elector asiduo al personaje recordara a Koshchei, el assesino que Baba Yaga manda a acabar con Hellboy en la miniserie Darkness Call. Ahora después que se le concedió el premio de la muerte, vive en el abismo donde abrió un Pub en el cual, sin rencor le cuenta al demonio rojo la cadena de desgracias que le llevaron a convertirse en El Que No Muere.

El Neozelandes Ben Stenbeck, quien ha colaborado con Mignola títulos como Baltimore, B.P.R.D., Witchfinder y Lobster Johnson, es el encargado de ilustrar esta historia que nos deja ver el lado humano del mounstro. Koshchei era un guererro extraordinario, tanto que provoco la envidia de sus compañeros, quienes le atacaron y dieron por muerto, pero sin ellos saberlo, un dragón, uno de los dos últimos que habitaban la tierra, le salva a cambio de su servidumbre.

El personaje de Koshchei aparece en diversos relatos eslavos, en los cuales se enfrenta a los héroes y comúnmente secuestra a sus esposas, su poder o mladición es que no puede ser matado por métodos convencionales, ya que su alma esta escondida más allá de lo que cualquier humano podría buscarla.

La historia es simple y directa, Hellboy y Kshchei dejan atrás sus diferencias y el segundo se explica sobre la vez que fue enviado a asesinarle. Así inicia el primer capítulo de esta miniserie de 5 números, en los cuales veremos el descenso de un hombre al abismo. Siendo una tradición medieval es lógico esperar varias aventuras que enlacen mitos y leyendas urbanas, pero como bien dice Hellboy, cuando estas en el infierno, lo único que tienes es tiempo.

Stenbeck se esfuerza por igualar el estilo de MIgnola, pero pocos pueden ser llegar a su grado de abstracción. Su diagramación de página es correcta, pero se siente muy simple y aunque los colores de Dave Stewart dan a la serie la atmósfera que el lector espera, en ocasiones los personajes son poco expresivos, aunque si consigue transmitir emoción en algunas escenas. Si la idea de hacer a Koshchei un personaje con el cual se puede tener empatía, el objetivo se consigue apenas, pues no se ve la transformación del personaje, las escenas de batalla son poco impactantes y las muertes que debería tener más peso en la historia no se sienten importantes.

Esperemos que en los siguientes capítulos la historia mejore, ya que la premisa es interesante y da para mucho más, sobre todo para enriquecer la mitología del personaje.

Dato para la trivia: En Wake Forest, Carolina del Norte, Estados Unidos, existe una cervecería con el nombre de este personaje del folclore Ruso.