Hace no mucho, una productora anunció sus intenciones de revivir las películas de monstruos, reunidas en un mismo universo. Soltaron su plan, y la película de la momia… pasó sin pena ni gloria. iZombie es quizá lo que debieron intentar.
Gwen vive en pueblillo nada espectacular, apenas con las comodidades necesarias..bueno, Gwen no “vive”, precisamente: es un zombie; no el típico de las películas, aunque sí podría terminar como un ente que camina sin rumbo fijo, si no consume por lo menos un cerebro al mes. Afortunadamente es sepulturera, lo que le ayuda a conseguir más fácil su alimento, aunque eso no lo hace menos perturbador.
Aunado a su trabajo, Gwen tiene una amiga que es ausente e invisible, y un amigo que le echa el perro…es decir, ella es una fantasma y él un hombre lobo. En este mismo pueblucho, una banda de vampiros caza a sus víctimas…atrayéndolas mediante ardides publicitarios para no llamar mucho la atención. Por si fuera poco, en la enorme y vieja casa de crujiente madera y aspecto decadente, se oculta una momia. Todos los monstruos están en esta pequeña y gris ciudad, y eso no parece llamarle la atención a nadie…claaaro, todos están haciendo su mejor esfuerzo por ocultarse, aunque una película de monstruos no está completa sin un cazador de monstruos, y a la ciudad llega la organización más antigua de cazadores…
Gwen, ajena a toda la actividad monstruil, vive su vida casi como una humana común, pero su último alimento zombie le llenó la cabeza con los recuerdos del hombre cuyo cerebro comió, y la persistencia del muerto clama por justicia, ya que fue asesinado. Para intentar calmar la voz, Gwen se lanza a investigar, con ayuda de la fantasma y el hombre lobo, que afortunadamente es informático.
Poco a poco, las actividades de los vampiros, los cazadores, la momia y la búsqueda de Gwen, van confluyendo, sin llegar a entremezclarse del todo. Este primer volumen concluye con grandes expectativas, dándonos una lectura amena, poniendo en un contexto actual a los monstruos clásicos del cine de terror, sin jamás llegar al género. Hay misterio, hay acción, hay romance, hay monstruos que son más humanos que sus cazadores…es decir, rinde un tributo total al género, y el aspecto visual te hace sentir sumergido en un cómic sesentero, sino en una pintura de Warhol; por si fuera poco, la interacción entre un grupo de jóvenes en un ambiente retro friki, da toda la sensación de estar viendo una serie de Netflix tipo Stranger Things.
Monstruos millennials. Monstruos para millennials.