Como vimos en el número previo, Faith, la superheroina integrante de los “Renegados Harbinger”, que en su última serie fue acusada de asesinato y que ahora debe aprender a vivir con un bajo perfil, quiere ayudar a su nueva amiga Monica Jim, Animalia, a lidiar con sus fantasmas, literalmente, para lo que solicita la ayuda de Dr. Mirage, la especialista de lo paranormal del universo Valiant.

Dr. Mirage es una psicóloga paranormal, capaz de ver a los fantasmas y que se ha hecho famosa por dedicarse a la divulgación del fenómeno y ayudar a tratar con estos fantasmas, a ella recurren Faith y Animalia para convencerla de ayudarles a entender a los visitantes de Monica, una niña heroína que perdió a algunos amigos en una de sus aventuras y que desde entonces ha recibido la visita, solo por las noches, de esos fantasmas que la atormentan porque ella sigue viva a costa de su sacrificio.

De inmediato la Dr. Mirage se percata que Animalia no es capaz de visualizar a los fantasmas “normales” tal y como ella si es capaz de hacerlo, por lo que duda de su historia, sin embargo, Faith la convence de darle una oportunidad y esperan a la noche para validar el relato de la pequeña.

Durante la noche, Monica es visitada por los fantasmas que la atormentan, los cuales presentan características y poderes por encima de los normales, por lo que Faith, Dr. Mirage y los fantasmas que les apoyan, son incapaces de evitar que “roben” el alma de Animalia y se la llevan al “Deadside”, tras lo cual ambas se preparan para seguir a los espectros y recuperar el alma de la niña.

En el número previo el dibujo de MJ Kim parecía demasiado infantil, por momentos, así como la paleta de colores utilizados por Jordi Bellaire, muy brillantes, así como Faith, cuyo personaje es siempre positivo, sin embargo, en este número esto parece solucionarse al manejar contornos más “normales” y colores más opacos, oscuros, cuando la acción así lo amerita, seguramente esto se reforzará en los siguientes números cuando la acción suceda en otro plano y tengamos algunas sorpresas visuales. Así mismo, se agradece a Jody Houser, en el guion, quien ya ha escrito a Faith con anterioridad, haya escrito el primer contacto de los protagonistas lo más natural posible, sin pasar por el molesto enfrentamiento ya sea físico o psicológico al que nos tienen acostumbrados otras editoriales y que ya cansa, además que logra que el lector casual identifique rápidamente a la Dr. Mirage, su profesión y habilidades.

La saga se pone interesante, ojalá los siguientes números no decepcionen.