Muy de vez en cuando, las reinvenciones van y vienen. Cuando te encuentras por primera vez con algo, y sabes que lo puedes disfrutar hasta que se acabe, te sientes feliz, porque sabes que hiciste época. En el entretenimiento, cada cierto tiempo se toman ideas que en un principio fueron usadas y tuvieron éxito. Y aunque no todos corren con la mejor de las suertes, estas segundas vueltas permiten que nuevas personas que apenas van entrando a lo que los medios tienen para ofrecer tienen un punto de partida.

En DC COMICS, es común que cada cierto tiempo los personajes que la editorial maneja tengan la oportunidad de tener como co-protagonistas a personajes que bien poco o nada tienen que ver con lo que ellos manejan. Como un ejemplo, hace tan solo unos pocos meses, personajes como Batman o la Mujer Maravilla tuvieron la oportunidad de compartir páginas con los personajes de los Looney Tunes. En ora serie de historietas, los que tuvieron la luz principal en el escenario fueron los personajes de acción de la hoy extinta Hanna-Barbera, con historias propias y hasta trabajos en equipo, como lo presentan Scooby-ApocalypseFuture Quest (cabe mencionar que algunos de los superhéroes, como Linterna Verde, hicieron equipo con el Fantasma del Espacio para detener a enemigos en común).

Las reinvenciones están implícitas… y es que las reinvenciones pueden ser lo mejor o lo peor que puede pasarle a personajes con historia que datan del siglo pasado. Estas reinvenciones no solo permiten la actualización de amados personajes que nuestros padres o abuelos tuvieron, sino también un contexto diferente a lo que, como lectores establecidos, podemos tomar en cuenta.

No hace mucho, en 2011, y tras el final del evento Flashpoint, la editorial generó la iniciativa THE NEW 52, que rejuveneció a los Más Grandes Héroes del Mundo, permitiendo, de acuerdo a los creativos de la editorial, la entrada a nuevos artistas (tanto escritores como dibujantes) para que llenaran de historias y elementos frescos a personajes que llevaban publicándose más de 75 años. Aunque fue hasta cierta manera acertada la decisión editorial, la opinión pública no la aceptó del todo bien: personajes como la Sociedad de la Justicia de América, por ejemplo, dejaron de ser parte de una historia muy rica de tramas y relatos que los hacía un equipo de héroes reverenciados. Aunque DC no ignoró a los personajes, los colocó en un contexto de reinvención que fue uno de los éxitos más contundentes de la iniciativa, en el título EARTH-2. Y, a pesar de que los vimos como personajes jóvenes, la idea de utilizar la diversificación que conlleva hacer uso de un personaje LGBT para el uso del Linterna Verde original, al presentara un joven Alan Scott homosexual que estaba a punto de casarse con su pareja en la tercera entrega de este cómic, no fue recibido con gusto, a pesar de la gran cobertura mediática que se le dio. Por otra parte, Animal Man, un héroe que tuvo una revitalización por el escritor Alan Moore a finales del siglo pasado, presentó a un personaje que no muchos conocían en un trasfondo oscuro y tenebroso, que significó el enfrentarse a seres sobrenaturales, misteriosos y la pérdida de su hijo durante las aventuras presentadas en el impulso que se le dio al principio de los Nuevos 52.

Sin embargo, lo más negativo se vio con el tratamiento que los Nuevos 52 dieron a Superman. A través de los años, el Último Hijo de Kryptón es el héroe más grande de todos y la mayor inspiración del género por default. Con el transcurso de los años, pasó de ser un bravucón que podía saltar edificios hasta casi un dios (muestra de ello son las inverosímiles historias que se publicaron del personaje durante los años 50 a 80, en la antesala a la Crisis en las Tierras Infinitas, evento que eliminó redundancias inútiles de todos los personajes de la editorial).

Un bastión de la verdad, la justicia y el american way, las ediciones de Superman y Action Comics de los Nuevos 52 sin duda trajeron a un nuevo público lector a conocer un trasfondo y una actualidad de aventuras del personaje para esta iniciativa,. Pero para quienes tenían décadas leyendo al kryptoniano, los Nuevos 52 fueron una ofensa al personaje y al legado, tras haber leído fabulosas historias como la trilogía del Nuevo Kryptón, la historia en 9 partes titulada Grounded (que siguió al Nuevo Kryptón y donde vimos a Suprman caminar por todo Estados Unidos en un ejercicio de redescubrimiento) y la casi terrible Reign of Doomsday, donde la Familia Superman y asociados tuvieron que enfrentar a Doomsday, el monstruo que mató a Superman en el 94 en una historia que retomaba elementos del Reino de los Supermanes.

Con Rebirth, el público perdido durante los Nuevos 52 han regresado, y permiten ver el lado más luminoso de una reinvención como nunca antes, pues la línea editorial de DC está permitiendo escribir como antes del final del Flashpoint, sin necesariamente ignorar por completo las cosas que se establecieron en la tirada de los Nuevos 52. Y tal vez es este éxito lo que permitió la libertad de trabajar de manera libre a personajes como Dick Dastardly (Pierre Nodoyuna o el Barón Rojo, como se le conoce en Latinoamérica) y Muttley (Patán para los cuates) o los Picapiedra, dando historias frescas o completas llenas totalmente de humorismo, con premisas de origen propias que no necesariamente le tienen que gustar a todos, pero que permiten disfrutar, para bien o para mal, la reinvención de esos personajes.

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