Después de varias semanas de amenazas de muerte y peleas con trolls en Twitter;Adam Wingard , el director de la pelicula para Netflix de Death Note, decidió cerrar sus redes sociales.

Pareciera que es un caso aisalado , sólo un montón de fans enojados por lo que ellos llaman una mala adaptación y un director que no pudo con la presión, pero tan solo en 2017 tenemos una galería bastante peculiar de casos parecidos cada uno tan peliagudo como el anterior. El acoso hacia el mangaka Sui Ishida debido a que formalizo la relación de dos de los personajes de su manga Tokyo Ghoul y esto enfureció a sus seguidores llevándolos al punto de exigir que Ishida cometiera suicidio por la “grave falta” que habia cometido; también las toneladas de emails con amenazas al staff (y sus familias) del estudio de animación encargados de la serie Voltron Legendary Defender, donde exigían que formaran una pareja homosexual entre los protagonistas de la caricatura; y el caso más local fue la ola de comentarios mal intencionados e insultos que recibió Josafat Espinoza , cantante del opening latino de Dragon Ball Súper lo llevaron a cerrar sus cuentas de twitter y facebook.

Una de las ventajas de la masificación del internet y las redes sociales es que ahora más que nunca podemos estar en comunicación directa con quienes nos brindan entretenimiento lo que lleva a una increíble retroalimentación. Lo que nunca va a estar bien es aprovecharse de la relativa confidencialidad de las redes y con la valentía que da seguir a un montón de personas ; acosar y  insultar solo porqué no están de acuerdo con algo.

Como fans debemos estar siempre abiertos al dialogo , tanto lo que nos gusta y lo que no lo debemos comunicar siempre con respeto en los foros y redes sociales , pues para que tomarnos tan serio algo como una mala adaptación ?

Los fandoms deben madurar y analizar que con insultar y agredir no logran nada más que seguir siendo catalogados como gente rara y potencialmente violenta.

Pues no siempre vamos a obtener lo que queremos , de eso se trata madurar después de todo.