Los Superhijos nos presentan la cosa más sensacional en toda la saga publicada hasta ahora: ¡LA FORTALEZA DE LA ACTITUD!

Alerta de Spoilers: efectiva si es que no has leído SUPER SONS #10. Si no, arriésgate y quizá ganes un bonito premio.

Mientras que Jon, hijo de Clark y el más reciente Superboy aprende a volar por los aires, acompañados de BruceDamian, los héroes ven con agrado que Jon y Damian se lleven tan bien. Incluso, Jon le comparte a Damian un poco de la aventura que es volar, a pesar de que el Joven Maravilla recuerda haber volado alguna vez, pero nunca con la libertad y la frescura de lo que significa realmente volar. Sabiendo que son capaces de afrontar por sí mismos grandes retos,  los héroes deciden llevar el entrenamiento y convivencia de sus hijos a un nuevo nivel y, dando una sorpresa a ambos, el Hombre de Acero y el Caballero de la Noche les hacen entrega de un centro de actividades, lleno de la más alta tecnología para combatir al crimen y a supervillanos. Y Batman da a su hijo la notificación de algo más: ¡su admisión a una escuela privada! Y mientras Damian se hace a la idea, los Superhijos tienen su primera misión: ¡DETENER A CHEMO EN METROPOLIS!

Pero un futuro no saldrá bien… y de los restos de una Ciudad Gótica hecha mil pedazos… ¡BATMAN DECLARA EL REGRESO DEL APOCALIPSIS!

Lo sabemos… Superman tiene una Fortaleza de la SoledadBatman tiene una cueva bonita y llena de cosas gigantes y chorrocientosmil Batimóviles. Y ya era justo que los muchachos tuviesen un sitio donde pasarla y donde planear estrategias para misiones más delante. Lo rescatable de esta décima entrega de las aventuras de Superboy y Robin se encuentra en tres factores: uno es la cercanía de los muchachos: desde que los vimos debutar como dúo en el título de Superman vimos nacer una amistad difícil (a diferencia del Universo DC previo a los Nuevos 52, donde Tim Drake y Conner Kent se hicieron buenos amigos en su equipo de Young Justice), y que, gracias a este título de Supersons, hemos sido testigos de la misma, a pesar de que Damian diga que son solo compañeros de equipo y que está entrenando al Niño de Acero.

Un segundo factor, y que es muy presente e importante tanto para los muchachos como para el lector, es la cercanía de Superman y Batman. No importa si no son la versión amistosa que vimos alguna vez en World´s Finest de la Edad de Oro y de Plata, la dupla Superman-Batman siempre es sinónimo de grandes aventuras y compañerismo. Como padres, la relación es aún más profunda, pues como lo dan a entender ellos mismos en este ejemplar (otro spoiler, ya sé… es día de spoilers), ver que esa relación ha cambiado las vidas de los chicos es algo para enorgullecerse, estén o no de acuerdo los muchachos.

Y lo mejor de todo es volver a ver la versión de Damian como Batman presentada anteriormente en el ejemplar número 666 del título del Cruzado Encapuchado previo al Flashpoint y que volvió a aparecer durante Batman Inc. a unos ejemplares previos al #8 de ese título, donde vimos muerto a Damian por causa de su clon conocido como el Hereje. Ver que de cierta manera este futuro caótico y horrible está relacionado con la dupla Superboy-Robin no solo es llamativo, sino que puede que se abra un arco con este Batman rudo atacando a los muchachos (cosa que pudiese ser muy parecida a la presentación de Tim Drake como Batman en Detective Comics de esta etapa de Rebirth (la cual, si es que no lo han seguido, recuerda a Conner, por lo que aspectos del universo previo al Flashpoint se siguen mostrando en el gran esquema de las cosas.

Supersons #10 sale a la venta hoy día. No te lo pierdas. Recuerda que tu opinión y comentarios son importantes. Y espera mi columna DEL ESCRITORIO DE MIGUEL ANGEL SALAZAR, que regresa de nuevo a Capital Cómic este domingo, donde estaré platicando de lo sucedido en DC Comics con el despido de Eddie Berganza por acusaciones de acoso y conducta sexual desviada.

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Imágenes tomadas de www.multiversitycomics.com