Durante los últimos años DC ha dejado un poco olvidado al demonio de las rimas, aquel que debe convivir con Jason Blood gracias a una maldición de cientos de años atrás. Sin embargo Andrew Constant ha retomado al personaje y su mitología, creando esta interesante miniserie que conforme va avanzando nos revela más misterios y plantea nuevas incógnitas que demuestran porque Etrigan es uno de los personajes favoritos del público.

Etrigan siempre ha sido un personaje bastante poderoso y este tercer número será un recordatorio de ello. Las escenas de acción son constantes, el verlo derrotar sin problemas a un ejercito de poderosos demonios es simplemente increíble. El arte de Andrew Hennesy y Bradley Walker nos sumerge completamente en la batalla, en los entornos demoniacos que poco a poco se van integrando al planeta son un deleite visual que va acorde a los misteriosos acontecimientos que presenciamos.

La historia continúa con la invasión del infierno a la tierra con el objetivo de volverla su nuevo hogar, los humanos que se encontraban en la zona de impacto son ahora demonios que buscan destruir todo aquello que se encuentre en su camino. La zona está sellada, las armas son inefectivas, el terror reina por doquier y solo un extraño (y disfuncional) equipo podrán salvar a la humanidad.

Alerta de spoilers

Por fin dos grandes misterios han sido aclarados, la misteriosa niña que el demonio quemaba al final del número pasado resulto ser nada más y nada menos que el medio hermano de Etrigan: Merlin, el cuál buscando escapar del infierno en donde era prisionero y forzado a colaborar en el plan, por medio del portal hecho por el misil, toma posesión del cadáver de la niña para huir de sus perseguidores. Es interesante que se retome a este personaje que es tan importante en la historia del demonio pues fue Merlín quien después de la traición de Jason Blood hacia el rey Arturo lo maldiijera a estar encadenado con Etrigan hasta reparar el daño que hizo.

Así mismo quien está detrás de los ataques y la llegada de los demonios a la tierra es el padre de ambos: el demonio Belial quien por fin se ha vuelto el rey de los infiernos (llegando incluso a encerrar al mismísimo Lucifer), y ha enviado a sus tropas a conquistar la tierra, sin embargo serán sus propios hijos los que le harán frente para salvar a la humanidad.

El combate es constante, tanto Merlín como Etrigan son seres bastante poderosos que sin problemas derrotan al ejercito de demonios. Las personalidades de cada personaje está bastante marcada y se diferencia de los demás miembros del equipo, son estas diferencias las que dan una gran interacción entre ellos, pues a pesar de lo que piensen necesitan ayudarse para poder sobrevivir.

Sin duda la historia se torna más interesante en cada número, Constant hace un maravilloso trabajo con Etrigan, trayendo de vuelta elementos y personajes clásicos de la mitología del personaje y usándolos en una historia llena de acción y misterios que te dejan con ganas de más, aunque desgraciadamente nos vamos acercando mes con mes al inevitable final.