Etrigan siempre ha sido uno de los mayores referentes del mundo mágico del universo de DC, siendo protagonista constante de múltiples aventuras, equipos, y salvando el mundo en distintas ocasiones. Sin embargo, durante el último reinicio del universo DC dejamos de saber de él por un buen rato, hasta que ahora Andrew Constant nos trae esta miniserie de seis números que sin duda vale bastante la pena.

Este número se enfoca en las consecuencias que tuvieron los eventos anteriores, así como las relaciones entre los personajes y las alianzas que se formarán para sobrevivir a tal catástrofe.

Etrigan deberá pelear contra una serie de demonios que comenzarán a invadir la tierra debido a un misil que impactó en la zona donde se encontraban. Su relación con Jason Blood es caótica, difícilmente se llevan bien, son contrarios en varias cosas y sus ideologías y metas no están para nada de acuerdo.

 

 

Así como la última vez veíamos a Etrigan atormentar psicológicamente a Jason, es ahora él quien aparecerá para aconsejar/guiar al demonio, quien no siempre hará caso de lo propuesto.

Una vieja conocida regresa como aliada, Madame Xanadú ayudará en varias ocasiones a nuestros héroes quienes (quieran o no) deberán cooperar con ella para lograr resolver el misterio de por qué el misil impactó y quién lo envió.

El misterio de la chica continúa presente, si bien no se dan muchos detalles acerca de su identidad, se muestran sus poderes y habilidades que aún siendo inexperta en usarlos, serán de gran ayuda en la trama presentada.

Un punto interesante es ver como estos personajes tan diferentes entre si deberán cooperar y llegar a acuerdos para lograr salir adelante. LAs personalidades de todos son completamente distintas, chocando en más de una ocasión, sin embargo están conscientes que requieren de las habilidades de los demás para salir adelante. Esperemos conforme avance la historia se profundice más en la relación entre ellos.