Sin duda los excesos siempre serán un problema en cualquier ámbito de la vida, llámense drogas, sexo, alcohol o (por qué no) éxito. Muchas veces una mala decisión puede llevar a otra, e inevitablemente, traer consigo una serie problemas que de no ser tratados correctamente podrían ser un final. Pero… ¿Qué ocurre después de probar la gloria? Aquella que te lleva a la fama y el poder, y antes de que te des cuenta, a una dolorosa caída que te hará tocar fondo de la peor manera ¿Hay alguna forma de recuperarse después de ello?

Howard Chaykin continúa de forma impresionante con su reinvención en esta miniserie. En este número veremos como Pamela comienza a posicionar a estas dos viejas estrellas del entretenimiento de nuevo en los ojos del mundo, sin embargo, como sucede usualmente en los espectáculos, los escándalos y chismes no se harán esperar y este será el principal obstáculo con el que nuestros héroes deberán lidiar.

Los viejos fantasmas y problemas de antaño volverán para atormentar a Ruff y Reddy, quienes no solo deberán aclarar antiguos conflictos de la farándula, sino que una vez más deberán combatir con la personalidad y vicios del otro, aquellos problemas que hace tanto tiempo atrás los separaron.

Este es un punto bastante interesante pues a pesar del carácter fantasioso de los personajes, la problemática que enfrentan es algo muy común y real, el autor refleja algunos problemas de la sociedad combinando a personajes humanos con animales. El apoyo entre aquellos compañeros y amigos de antaño es lo único que (irónicamente) los puede ayudar a no perderse aún más.

Chaykin trabaja de manera impresionante a todos los personajes, pues los dota de un carisma y personalidad bastante fuerte, los contrastes entre ellos, las afinidades y problemas de cada uno, los volverán fácilmente identificables con el público. Temas como el alcoholismo, la depresión, la ira, las agresiones, las drogas, etc, están presentes de manera explícita y ayudan al desarrollo de la trama, haciéndonos comprender que a veces la fama no es como la pintan.

El ritmo de la narración es bueno, en ningún momento la lectura se torna pesada, los distintos personajes son presentados adecuadamente y ayudan al desarrollo de la trama principal, para los seguidores de la serie habrá varios guiños interesantes.

El dibujo y colores son otros de los puntos fuertes, pues se conjugan muy bien y regalan grandes momentos visuales que mezclan imágenes del antiguo programa, con un diseño bastante actual que refleja la fama y glamour de los famosos.