Sin duda alguna los superhéroes han formado parte de la vida de muchos de nosotros, ávidos lectores que están siempre a la expectativa de las nuevas hazañas y aventuras de aquellos personajes que nos inspiran, en más de una forma, con sus grandes poderes y habilidades.

A pesar de pertenecer a la fantasía, en muchas ocasiones inspiran a la gente a realizar actos que ayuden a los demás, cosas tan simples como el ayudar a alguien que no puede realizar una tarea, que necesite de nuestra ayuda, o simplemente darle palabras de aliento a quien está pasando por un momento difícil pueden hacer una gran diferencia. Ese espíritu heroico es lo que propone Kurt Busiek en Batman: Creature of the Night.

Este segundo número sigue mostrando la vida de Bruce Wainwright, un fan de batman quien después del asesinato de sus padres se ha convertido en un gran empresario y dueño de una gran fortuna, ayudado en todo momento por su tío Alfred; decide seguir los pasos de su héroe (dentro de lo posible) y ayudar a mejorar el mundo.

En esta ocasión seremos testigos de como va creciendo, ya no es el niño asustado que vimos en el número anterior, ahora es un joven adulto que lidera una gran empresa, inspirando confianza a sus trabajadores y buscando siempre el bien de los demás. Sin embargo deberá enfrentarse a una cruel realidad: en muchas ocasiones las buenas intenciones de cambiar al mundo no bastan, y es la sociedad quien se encarga de resaltar lo peor de todos.

Tendremos dos voces narrativas que nos darán distintos puntos de vista acerca de lo acontecido: Bruce y su tío Alfred. El primero mostrándonos como lleva su nueva vida, trata de ayudar a las víctimas de la inseguridad que cada día van en aumento. Alfred por su parte mostrará su percepción acerca de la evolución de Bruce, los problemas que ve en él y la manera en que trata de ayudarlo.

La figura de Batman como un ente sobrenatural, un elemento surreal que pareciera estar ligado a Bruce es bien utilizado, si bien sus apariciones son pocas, contribuye al desarrollo de la trama y juega un papel importante en el climax de esta historia. Una vez más se planteará la pregunta de si sus métodos son los más eficientes para ayudar contra el crimen, o por el contrario más violencia no ayuda en nada.