Tim Seeley comienza un nuevo arco en el que veremos como las labores heroicas de los nuevos guardianes del sector 2814 afectan las vidas diarias de Simon Baz y Jessica Cruz.

La historia comienza con el líder John Stewart llamandolos a una misión de evacuación al planeta Mol, el cual está a punto de estallar, nuestros héroes parten inmediatamente buscando salvar aquellas miles de vidas en juego.

Bajo esta premisa el autor nos mostrará la relación entre ambos, como poco a poco han ido ganando su confianza y la manera en que han ido evolucionando desde su aparición (la insegura Jessica Cruz portando el anillo del sindicato del crimen y Simon Baz como un linterna improvisado ante la ausencia de Hal Jordan no se parecen en nada a los personajes actuales), así como la manera en que han ido desarrollando su fuerza de voluntad para llegar a ser los héroes que son ahora me parece simplemente extraordinaria.

Al principio los veremos confiados, seguros de si mismos (incluso bromeando entre ellos) lo cual nos muestra que ya no dudan de ellos como en el pasado, sino que tienen bien en claro su papel como héroes y a pesar de su inexperiencia están dispuestos a sacrificarlo todo por salvar a los inocentes.

Sin embargo es el constante juego con el tiempo el que resalta en este número, ya que mediante flashbacks  veremos una dicotomía bastante interesante: la forma en que sus responsabilidades como superhéroes los ayudan con sus problemas personales (Jessica tratando de superar su ansiedad y Simon lidiando con los problemas raciales) a la vez que esas mismas responsabilidades les traen nuevos problemas: consume tanto tiempo pero no da una remuneración económica por lo que no tienen dinero para solventar sus necesidades.

Y este punto es interesante pues los héroes de los últimos tiempos no suelen preocuparse por ese aspecto debido a que poseen una fuente de ingresos o no necesitan de ello, sin embargo tanto Simon como Jessica eran personas normales que involuntariamente adquirieron esa responsabilidad, que si bien les da increíbles aventuras… no les da para comer. Esto los lleva a buscar opciones laborales pero sus problemas del pasado aún muestran cierto control sobre ellos.

Ante la inminente explosión del planeta, la negativa de los habitantes de dejar el planeta y la inesperada destrucción de la nave Ungariana de apoyo, los nervios y la presión sobre nuestros héroes crece y deberán considerar si están listos para una responsabilidad así, o es demasiado trabajo para ellos.