Advertencia: te comentamos que hay spoilers en esta reseña, por lo que leerla va bajo tu propio riesgo.

Justice League: No Justice no solo es el arco narrativo que toma el camino presentado por Metal, sino que es un respiro a todo aquello que hizo que el Universo DC enfrentara al soportar un ataque a la realidad perpetrada por un misterio que, seamos sinceros, le quedó de más de grande a Batman.

Aquí ya no estamos viendo al Hombre Murciélago y a la Liga de la Justicia enfrentar a Bruce Waynes alternativos y aterradores, o a un dios oscuro que data desde el mundo pre-Flashpoint con The Return of Bruce Wayne y la corrida de Scott Snyder Greg Capullo de Batman en los Nuevos 52, aunque en realidad es la suma de la totalidad de las historias presentadas por el dueto durante ello.

Hoy, Justice League: No Justice #1 nos presenta a los Titanes Omega, los cuales se manejan bajo conceptos abstractos como lo son EntropíaSabiduríaMaravilla Misterio. Con los cuatro hermanos haciendo destrozos en la realidad a diestra y siniestra, y los Linternas Verdes dándose una idea de lo que puede significar que el Muro de la Fuente está quebrada, uno de los archivillano de Superman, Brainiac, reúne a héroes y villanos por igual, los cuales enfrentan problemas en sus respectivos equipos. La Liga y la computadora viviente ponen en efecto un plan para salvar a la realidad, pero en la Tierra, la paranoia característica de Amanda Waller provoca que la mujer más bad-ass del gobierno estadounidense crea que los campeones de la Tierra no sean suficientes para detener lo que viene, y que si Brainiac se ha hecho de ellos, pueda utilizar sus variados poderes y habilidades para no permitir que Estados Unidos saque provecho de este conflagración superpoderosa, por lo que ordena que capturen a los psíquicos más notables del planeta para “hackear a Brainiac”. Brainiac queda incapacitado y eso es malo para los reunidos por el villano.

Ecos de la reunión de villanos y héroes que vimos durante el capítulo inicial de la Crisis en las Tierras Infinitas, desacuerdos entre como ir sobre el problema, y cuatro hermanos cósmicos que de cierta manera recuerdan a los Celestiales de Marvel Comics, nos presentan una historia que tiene un arranque muy sabroso para una serie semanal, que, aunque no es el inicio más sensacional de alguna historia clave en la historia de los Más Grandes Héroes del Mundo, si nos presenta una narrativa sólida y que puede darnos sorpresas en las semanas que vienen.

Sigue con más aquí en Capital Comic, para lo mejor de DC COMICS de la semana. Disfruta de la pequeña galería de imágenes. ¡Hasta pronto!