DC Comics ha logrado acertar en su línea Black Label con una asombrosa historia del Hombre Murciélago presentada por Brian AzzarelloLee Bermejo que no solo es una verdadera joya por sí misma, sino que os presenta a un elenco enorme de personajes unidos de cierta manera al universo de Batman, dentro de los aspectos místicos que el personaje, en su calidad de detective, llega a manejar.

Alerta de Spoilers… si no tienes Batman: Damned #1 puedes llevarte muchas sorpresas.

De entrada, esta no es una historia típica de Batman. Los rasgos místicos que ponen en la mesa algunas de las historias de lo sobrenatural que puede asociar al Caballero de la Noche con las fuerzas metafísicas y metahumanas dentro de la comunidad mágica o supernatural ponen un toque más oscuro de costumbre y que es manejado por fuerzas que parecen conspirar contra Bati. La presentación de personajes como John ConstantineZataraDeadman y la Encantadora (o un personaje femenino bastante cercano a ella en aspecto y personalidad) no introducen como sí al grupo de renegados mágicos que hoy conocemos como la Liga de la Justicia Oscura, sino que se presentan en situaciones críticas o importantes a lo largo de la obra de más de 30 páginas que tenemos como primer libro de esta serie.

Con la interesante premisa de quien asesinó al Guasón, el enemigo más conocido de Batman y también considerado por varios como el más peligroso de todos, y las apariciones súbitas de sus padres (en especial de Thomas Wayne, excelentemente manejado como un hombre con vicios detrás de una máscara de honorabilidad ante Ciudad Gótica), así como muchos flashbacks que fungen como catalizadores de eventos que la fuerza detrás de estos acontecimientos usa para ilustrar detalles oscuros y escondidos de la familia Wayne, te permiten gracias a los trazos de Lee Bermejo, quien ya demostró ser uno de los ilustradores icónicos de DC con Batman: Nöel Joker, así como una obra que da el protagonismo a Lex Luthor.

La dinámica de narrativa de John Constantine, escrita por Azzarello y que se mezcla de manera fluida y deliciosa con las imágenes de Bermejo no solo hacen de esta obra algo realmente maravilloso de tener, sino que abre las posibilidades de que Black Label se convierta en una imprint que puede dar a DC una época muy sabrosa de narrativa y dibujo como hace años no se ve.

Si no tienes Batman: Damned #1 busca la manera de conseguirlo. Vale muchísimo la pena, y será una historia que va para memorable.

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