Precaución, hay spoilers delante.

Había una vez una biblioteca llena de historias que no debían ser contadas. Si alguna de ellas llegaba a ser contada, o ni pensar en que se hiciera realidad, la biblioteca entera se quemaría…

Bruce Wayne, Batman, el verdadero hombre murciélago que quedó atrapado en el Multiverso Oscuro para dejar salir a sus alter egos malévolos, está a punto de sucumbir. El verdadero Superman cayó en la trampa y se convirtió en la batería necesaria para abrir el portal entre el Multiverso y Multiverso Oscuro, y Batman ya no es necersario. Ahora será llevado a un rincón olvidado en la oscuridad para siempre… Pero Bruce no está acabado, aún no juega su última carta, y logrando acercarse a Clark, invoca a Sandman y ambos desaparecen antes de que los Super malévolos les pongan las manos encima.

Mientras, la Liga de la Justicia y sus aliados se han dividido para tratar de encontrar lo que queda del Metal Nth y así detener a Barbatos y sus abominaciones. Pero la tarea no es fácil… Repartidos entre la Roca de la Eternidad, la tumba del primer Rey de la Atlántida y Thangar Prime, el planeta de los Hombres Halcón, los héroes encuentran que será quizá imposible recuperar el metal. En cada sitio encuentran un obstáculo formidable que pone en peligro su misión: Black Adam, que ha hecho un trato con el mismo Barbatos para detener a Wonder Woman. Onimar Synn, un dictador de poca monta que ha utilizado el Nth restante de Thangar para alimentar un arma que apunta directamente contra la misma Tierra tiene en sus garras a Linterna Verde y un portal secreto lleva a Aquaman a algún lugar desconocido.

Batman y Superman aparecen en la Biblioteca de Lucien con Sandman, el señor de los sueños. La biblioteca ha empezado a arder, al parecer todos los caminos están llevando inexorablenete a la oscuridad. Sandman le da a los héroes el último recurso que puede ofrecerles ya, un secreto, quizá el último: La Forja del Mundo, donde todo tiene su origen, posee el metal más puro, el Noveno Metal, el más poderoso. Si Barbatos no ha oscurecido por completo la Forja del Mundo, entonces hay una esperanza… Bruce y Clark viajan hasta el mismo centro de la Forja, donde ven sus esperanzas destrozadas. La Forja es oscura, y eso no es todo, su guardián es nada menos que Carter Hall, el Hombre Halcón, presuntamente muerto y desaparecido en la oscuridad.

Ok, sabíamos que esto podía pasar. De una historia enredada pasamos a una imposible. Quizá haya quien disfrute de este recurso barato y desgastado de hacer un enredo cósmico para justificar lo que no podría justificarse, sacarse de la manga una alucinante situación tras otra y hacer de esta historia un desgarriate sin sentido y por conscuencia exasperante. Un desperdicio de talento (Capullo, Snyder) en un bodrio que, desgraciadamente fue de mal en peor y en abominable. Lo más rescatable, como ya suele ser canon en DC, son las portadas alternas de Jim Lee y Andy Kubert.