Pues ninguna, ¿qué esperabas? Gracias por leer, te he ahorrado el que te quedes esperando más en vano que en las de Deadpool, pero aún así puedes fingir que las esperas si es que necesitas algo de espacio para recuperarte del impacto de esta película tan esperada que pone fin a una época. Y si no, corre al baño, después de ese refrescote vayvaya que vas a necesitar vaciar tu vejiga, y si te dan ganas de llorar, puedes decir que te salpicaste. ¡Disfruta la película de la década, capitalino!