Vaya cosas. La Mole Comic Con nos dejó como siempre una serie de anuncios, firmas, convivencia y 3 días de frikismo que ahora serán anuales… para algunos, significó la oportunidad de disfrutar del cosplay y sus exponentes.
Para quien no lo sepa, si es que acaso hay alguien, al acto de disfrazarse de un personaje de cómics, libros, películas, caricaturas y similares, se le denomina cosplay, que deviene de Costume Player. Es una de las actividades que más llaman la atención y que ha trascendido al frikismo, ya que l@s cosplayers comenzaron a volverse sumamente sexys. La Mole 2018 nos trajo a Momokun, una de las cosplayers más destacadas últimamente, debido a sus ‘atrevidos cosplays’ y su figura curvy…gordibuena pues.
Sin embargo, tal vez no volvamos a verla, ya que su cuenta de Twitter ha sido suspendida…¿¡y eso qué!? Bueno, la razón tras ello es que Mariah (nombre verdadero de Momokun) ha sido denunciada masivamente por otros cosplayers de diversas conductas criminales…y digo masivamente porque ya se conocían algunos casos desde hace años, pero se tomaban como algo aislado. Sin consecuencias.


¿Cuáles son dichos comportamientos? Bueno, quizá algunos dirán que ‘no son cosa grave’, pero hay que contemplar que son crímenes…incluso aquí en México. Veamos: Bullying; llamó “nigga” a un usuario de Twitter, y sabemos que es un insulto despectivo a los negros; llamó al suicidio de una usuaria en Instagram con la que discutía…en ambos casos, tras ser reprendida por la comunidad, borró y desactivó los comentarios en las publicaciones; se llevaba pesadito con sus compañeros, aunque a ella misma no le gustaba ser molestada, lo que nos lleva al siguiente punto: ACOSO SEXUAL. Sí, suena fuerte, y lo es. El acoso ha ido desde acciones como bajar el top de una chica para exponer los senos y pezones de otra cosplayer en un baño ante otras usuarias, como arrimar su trasero en repetidas ocasiones a una chica que acababa de conocer en una fiesta (cuando se quejó con otros cosplayers le dijeron que así era ella y simplemente jugaba), toquetear el trasero tanti de cosplayers como de asistentes a convenciones (esto grabado en video para su propio canal) sin su consentimiento.


Esto último es bastante grave. Hablamos de un comportamiento que puede ser penado. Nalgueó a una cosplayer que apenas conocía sin avisarle. En un video se observa cómo toca el trasero de un chico cumpliendo un reto con otra cosplayer; se le escucha decir que no hay problema porque es un chico, y que incluso si manoseara su pene estaría bien.

Dejando de lado la horrible inconciencia en ese dicho, Momokun dijo en sus redes que si alguien intentara tocarla sin su consentimiento, ella respondería usando violencia física…y no sólo en ese asunto se contradice: Momokun pide no ser bulleada por su apariencia, pero lo hizo en varias ocasiones; se burla de cosplayers que se operan pero ella no admite sus operaciones…y, como sucede en estos casos, no solamente se viene en cascada las denuncias de otras víctimas, sino que salen a relucir otras cosas, como excompañeras de la prepa que denuncian un comportamiento de bully desde la escuela, artistas que hicieron fanart con diseños que posteriormente Momokun usó y declaró que eran suyos (borrando comentarios de gente que la acusaba e incluso de los mismos autores de fanart), ¡incluso llegó a proclamar personajes ya existentes como cosplay original! Ya en el colmo, se demostraron plagios en sus portafolios fotográficos e incluso frases en sus imágenes, quitar el crédito a los que confeccionaron sus disfraces y hasta de quedarse con dinero de donaciones para víctimas de huracanes y campañas de crowdfunding que no completaban su meta. Además declaró que las fotos eróticas que ella y sus amigas cosplayers hacían para sus cuentas en Patreon eran porno, y ha sido señalada por sexualizar personajes menores de edad “porque es lo que vende”.

Finalmente, ante las acusaciones, Momokun usó una enfermedad mental (Deficit de Atención e Hiperactividad) como excusa para su comportamiento. No es de extrañar, ya que siempre justificó sus acciones: si cancelaban su participación en algún evento, decía que era por su seguridad y no por incumplimiento; cuando cancelaron su cuenta en Twitter adujo que fue porque sufría acoso y no por su comportamiento agresivo y hasta racista con otros usuarios. Quizá su comportamiento sea en efecto causado por una enfermedad, pero en ese caso debería llevar tratamiento médico en lugar de simplemente usarlo de pretexto…pero las cosas caerán por su propio peso.

Para la reflexión queda el no normalizar conductas agresivas: no es juego, es acoso; no es una broma, es agresión sexual; no es homenaje, es plagio. Ahora, han salido las denuncias contra una mujer que tocó sin consentimiento a hombres y mujeres, porque no solamente los hombres acosan y no está bien en ningún caso. Acaso la carrera de Momokun termine, o incluso sea impulsada por el morbo. Eso sólo el tiempo lo dirá.