La década de los 80s fue testigo de una revolución en la industria del cómic; se tomaron decisiones editoriales que cambiarían el panorama de la industria a tal grado que treinta años después se siguen analizando las obras publicadas en esa década.

En septiembre de 1986, se hizo la primera de doce entregas de la miniserie titulada Watchmen. Como en muchas ocasiones, ni los autores ni la propia editorial se imaginaban el impacto que esta obra tendría en la historia del cómic internacional.

Doomsday Clock, el evento de fin de año de DC Comics y que tendrá una duración de doce números, revisita el universo creado por Alan Moore y Dave Gibbons y que en su momento fuera una crítica social, desde una perspectiva lúgubre y decadente del género de superhéroes.

El lanzamiento de este primer número se hará en un evento simultaneo a nivel mundial en el que participan tiendas especializadas en todo el mundo, en unas, incluso, las actividades comenzaran en los primeros minutos del 22 de noviembre. Se recomienda consultar directamente los horarios con los encargados de tiendas locales, ya que estos varían de lugar a lugar.

Capital Comic, tuvo acceso a copias para reseñas anticipadas, material con el cual me es posible hacer algunas notas sobre primeras impresiones SIN SPOILERS.

Lo bueno: la obra trata de imitar el lenguaje narrativo utilizado por los autores de la serie original de 1986, lo que refuerza el ambiente de secuela directa. Algunos de estos elementos son: la voz narrativa directa de uno de los personajes protagónicos, la distribución de los páneles y el sobrio estilo de dibujo. En todo sentido, se está revisitando el universo Watchmen.

Además, el universo se expande, ya que quienes tengan bien presente detalles la serie original, no tendrán problemas en identificar personajes que si bien no habían aparecido antes, sí se les había mencionado.

Si eres fan de la obra, disfrutarás descubrir los acontecimientos que siguen la obra de Moore y Gibbons. O tal vez no.

Lo malo: Doomsday Clock podría tener algunos elementos que lo hicieran atractivo a para quienes no tienen ningún tipo de antecedente, sin embargo creo que falla en este aspecto, ya que el producto está precisamente enfocado a quienes están al tanto del “universo Watchmen” y las implicaciones que tiene la aparición del personaje más icónico de DC Comics hacia el final del primer número.

Lo feo: Watchmen es una historia redonda. Pudo haber sido explotada de otra manera. Sí, darle continuidad a ese universo, sin necesidad de hacer otro tipo de cambio.