El día de ayer pudimos ver la tercera parte de la trilogía de Thor y debo admitir que contrario a lo esperado, me llevé una agradable sorpresa. Ultimamente Marvel y Disney nos han llevado entregas inconsistentes y cargadas de un exagerado humor en aras de captar al siempre renovado público infantil.

Ésto lo podemos ver en sus últimos filmes como Guardianes de la Galaxia Vol.2 y Spiderman Homecoming las cuales generaron una alta expectativa, la primera por volver a ver a ese grupo genial de superheroes intergalácticos a los cuales la comedia les va de maravilla y al segundo por que Marvel trató de renovar y dar la personalidad fresca y original del trepamuros de los comics para olvidarnos de las anteriores versiones cinematográficas pero que al final resultaron ser dos de las peores entregas de Marvel.

Sin embargo Thor nos sorprende por que a pesar de incluir ese humor que a veces parece metido a la fuerza en las escenas de las películas, no es tan exagerado y nos permite disfrutar la acción intensa que nutre los 130 minutos en los que se desarrolla ésta historia.

En ésta nueva entrega, Thor (Chris Hemsworth) aparece en su lucha constante frente a las fuerzas malignas que quieren destruir Asgard, Thor logra sobreponerse de la desventaja en la que se encuentra y puede vencer al enemigo en turno para después regresar a buscar a su padre Odín ( Anthony Hopkins) junto a su hermano adoptivo Loki (Tom Hiddleston).

Tras una emotiva escena que nos recuerda a películas como el Rey León o Kung Fu Panda, un nuevo enemigo aparece en escena, la temible diosa de la muerte Hela (Cate Blanchett) quien intentará por todos los medios apoderarse de Asgard y lograr lo que quieren todos los villanos en las historietas, “conquistar el universo”.

En el inicio de la batalla de Hela con Thor y su hermano Loki se pierden en el tunel que los llevaría de vuelta a Asgard y terminan siendo arrojados a un extraño y desconocido planeta Saakar controlado por el Gran Maestro (Jeff Goldblum) y Thor es obligado a luchar en una suerte de coliseo romano con un enemigo formidable, nuestro querido gigante esmeralda Hulk (Mark Ruffalo).

Un nuevo equipo es conformado y buscan a toda costa escapar para salvar a Asgard de las manos de Hela.

Si son fans de los cómics, podrán encontrar algunos guiños de la historia de Planet Hulk original como Beta Ray Bill, o Miek que nos permiten no olvidarnos de la historia que inspira parte de Thor Ragnarok. Si esperan detalles o ver la importancia del apocalipsis asgardiano que le da nombre a éste filme, se van a quedar con las ganas pero sin duda es una historia disfrutable si hacemos a un lado la ortodoxia de los amantes de los cómics

En definitiva Thor Ragnarok disputa la pelea de la mejor pelicula de Marvel del 2016 y 2017, así que no deben perdersela.