Un interludio en la Guerra de Bromas y Acertijos.

Seguramente recuerdan la Balada de Kiteman parte 1: la historia del desdichado Charly Brown de cómo, al perder a su hijo a manos de Riddler,  pasó de ser un hampón de poca monta a ser un supervillano de poca monta en medio de la Guerra de Bromas y Acertijos entre el Joker y Riddler.

Bruce Wayne ha decidido dar su apoyo, junto con un megajugoso cheque al bando del Acertijo y terminar así con la guerra que azota a Ciudad Gótica. En medio de las hostilidades, Kiteman, que ha jurado lealtad al Guasón para tener su venganza, ve como poco a poco todos sus compañeros de crimen se van desvaneciendo tras ataques quirúrjicos de Batman. La guerra ya está perdida para el Guasón, pero aún queda un hombre en pie: Kiteman. ¿Será que Batman ha estado evitando cazar a Kiteman por la promesa que le hiciera en la priemra parte? Pero, ahora que Kiteman es el único soladado que le queda al Guasón, ¿podrá seguir protegiéndolo cuando el Acertijo decida echarle el guante?

De nuevo nos encontramos con un libro excelentemente bien ejecutado pero con una historia que puede llegar a confundir si la tomamos a la ligera. La Balada de Kiteman parte 2 debe leerse más de una vez para encajarla bien en la saga de la Guerra de las Bromas y Acertijos, además que resulta muy agradable disfrutar del arte fantástico de Clay Mann. Un libro excelente, y una inserción ciertamente magnífica a esta saga de Batman que ha resultado una muy grata sorpresa.

Por cierto, la portada alterna de Tim Sale, sería el negrito en el arroz. Es atroz (haciendo verso sin esfuerzo).