Para los amantes de la novela gráfica, Panini trae una obra de uno de los maestros de la industria: Alan Moore. En esta ocasión, en formato hardcover y por sólo 239 pesitos puedes tener esta obra.

El formato, de pasta dura es precioso: el negro domina la portada (checa el video) y los detalles resaltan en rojo brillante, con una textura rugosa. Como extras, portadas variantes, una breve intro y bios de los involucrados.

La historia tiene una premisa prometedora: un acercamiento de Moore a la obra de H. P. Lovecraft, un autor meramente literario. Si no lo conoces, en pocas palabras, es un escritor especializado en lo oscuro: el terror, el suspenso, y en criaturas y universos fantásticos. Sus relatos de horror van guiando a criaturas que acechan a los humanos, que los consumen en cuerpo y alma, seres arcanos que han pasado de noche en la modernidad y sus tecnologías…seres que cimbran el alma con terror primario, y que no son sino la sombra de dioses primigenios. El gran mérito de Lovecraft es sembrar una atmósfera mediante la descripción de ambientes opresivos, que llevan al lector a un clímax inimaginable…ya que precisamente el gran terror en cada historia jamás es totalmente revelado, ya sea por escapar a la vista o la comprensión humana.
Una de las características de la literatura de este autor es que cimenta sus criaturas en un texto prohibido: el Necronomicon, una compilación de textos antiguos con el poder de llamar a dioses del universo primitivo, viajar a otras dimensiones, y hacerse de poder para servir a estas criaturas. Empero, el Necronomicon es un texto inventado por el mismo Lovecraft, pero que da coherencia a su obra como parte de un todo…una especie de universo donde todos los relatos ocurren en un mismo lugar, unidos en la cosmogonía del Necronomicon. Este recurso, usado por ejemplo, por Cervantes en su Quijote, se vuelve objeto de especulación, y hace creer que dicho libro prohibido realmente existe, lo que hace que de pronto se vean editados falsos Necronomicones, estudios de charlatanes, y un sinfín de admiradores de la obra de Lovecraft.

Esta es la premisa del comic: basándose en los mitos lovecraftianos, Moore construye la historia con que abre el libro: The Courtyard, donde un detective investiga una serie de asesinatos idénticos…cometidos por varias personas que además, no se conocían. En su investigación, el detective da con un elemento en común: un lugar al que asistieron los 3 asesinos, y ahí es conducido a una persona. Lo que al principio parece ser un simple vendedor de drogas, lleva al detective a abrir su mente a un universo desconocido, lleno de criaturas inverosímiles; un conocimiento que trastorna la mente del detective de manera irreversible, y que lo hará servir a un propósito mayor…
Esta primer historia corta culmina como un one shot casi cíclico, pero Moore tuerce una línea para continuar con el tema: por supuesto, perder un detective en medio de un caso turbio no es lo mejor que una agencia federal puede tener, así que comisiona a un par de agentes para averiguar qué sucedió con su predecesor. Por supuesto, no van a tener el mismo destino, no. Este dúo topa con el dealer…pero ellos tienen otra utilidad: ellos son enviados a una secta que busca traer a los dioses para que hagan su voluntad. Introducirse en una secta se torna peligroso cuando la secta realmente tiene nexos con lo desconocido, y la integridad y la vida de estos detectives corre riesgo mortal. Sin embargo, su destino depende de la voluntad de los dioses que simplemente no tienen consideración por la humanidad.

Podría decirse que este comic es una extensión de la mística lovecraftiana, ya que hace uso de sus criaturas, su lenguaje. Espero que, si no has tenido contacto con el autor, esto te sea de ayuda, ya que es un cómic bien recomendable. En éste, Moore hace mancuerna con Jacen Burrows, a quien quizá ubiques por Crossed, también editado por Panini, pero he de decir que la misión de transportar el horror incognoscible al papel es una misión con pocas probabilidades de éxito, si bien es un trabajo bastante bien logrado. Definitivamente recomendable si eres fan de Moore o Lovecraft, y si no, es el pretexto perfecto para introducirte en la obra del que no conozcas.